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La Plumilla

LA PLUMA DE EL BURGO

Directores: Carlos Robredo y Javier Nicolás

Edita: Asociación Cultural La Pluma de el Burgo

laplumadelburgo@gmail.com

 

La Pluma de El Burgo. Números 35. Diciembre.
(Para los que tengan algo que escribir)

En la editorial de este número los directores de la revista anuncian el cese de la misma en el actual formato que nos ha acompañado durante casi diez años. No desaparece, no, sencillamente cambia su formato y lo acomoda a los tiempos presentándola de forma virtual. Además fusionan La Pluma y el boletín virtual Entre plumas. Más allá de dejar de publicarse en papel, la revista seguirá ofreciendo textos, cultura, relatos y poemas. Acaba el editorial con la frase ¡Larga vida a La Pluma!, deseo al que nos unimos.

Este último número en papel, el 35, se abre con la editorial; Pretérito imperfecto, de Eloy Rioja; una entrevista realizada por J. Nicolás a la escritora Isabel Goig; y un recuerdo a prestigiosos españoles casi olvidados, que recuerda al médico Javier Balmis Berenguer y al científico Agustín de Betancourt, planificador de San Petersburgo. En otro apartado recuerdan también al gran Miguel Delibes y de él remarcan una frase muy en su sintonía: “La Cultura se crea en los pueblos y se destruye en las ciudades”. Recuerda asimismo a Ludwig van Beethoven, a Joaquín Salvador Lavado Tejón, “Quino”, inseparable de su Mafalda y, cómo no, a Gustavo Adolfo Bécquer.

En el apartado de narrativa, las muy buenas plumas de Javier Nicolás, Julio Pina, Alfonso Bengoechea, Pero Navazo, Teresa Frías, Ángel Cuesta y Magdalena Landa, nos acompañan y nos hacen reflexionar. Otro tanto puede decirse de los poetas, que comienza con un poema de Antonio Machín -”Navidad”- y siguen otros de Carlos Aranda, Carlos Robredo, Ángel Cuesta, Aitana Palomar y Sara Peña.

Lo dicho, larga vida a la Pluma en este su nuevo formato.

 

La Pluma de El Burgo. Números 33 y 34. Junio y Septiembre.
(Para los que tengan algo que escribir)

La Pluma sigue cumpliendo su compromiso pese al virus maligno. Como puede verse en las portadas, en una se recuerda a quienes se fueron (incluso eliminando la página de humor) y en la otra se homenajea a los héroes de carne y hueso, esos que han hecho posible el alivio en tiempos del Covid.

Javier Nicolás escribe de dos grandes escritores: Dionisio Ridruejo y Antonio Machado. En la número 34 entrevista a Fernando Sánchez Dragó. El mismo Nicolás en el apartado de narrativa, recuerda su infancia en Casarejos, donde vuelve a leer a Dionisio Ridruejo. En la sección de narrativa, además del anterior, las eminentes plumas de los habituales de la revista: Carlos Robredo, Julio Pina, Alfonso Bengoechea, Pedro Navazo, Ángel Cuesta, Susana Maroto y Magdalena Landa. En Poesía los no menos eminentes Carlos Aranda, Carlos Robredo, Asunción Alcoceba y Sara Peña.

En el número 34 se homenajea, con el poema-canción “Tatuaje” a Rafael de León, que fue IX conde de Gómara y a quien, por ausencia de descendencia, sucedió su sobrino. También en la número 34, A. Domínguez se despacha a gusto, y con razón, con el felón Fernando VII.

En fin, esto y mucho más, puede leerse en La Pluma, cuya adquisición recomendamos vivamente para disfrute de los sentidos y del conocimiento.

 

La Pluma de El Burgo. Número 32. Marzo 2020.

Tras las noticias de hace cincuenta años, en la sección de Eloy Rioja "Pretérito imperfecto", Carlos Robredo entrevista a un emprendedor, Vidal Mínguez Gonzalo. Llegado de Navaleno para trabajar en HILESFA y tras abrir su propia relojería, desde 1989 y durante treinta años, tuvo abiertas las puertas del pub "Punto Cero".

En la necrológica recuerda a don Tomás Leal Duque, de larga vida, 103 años. A quien esto escribe, le acompañó don Tomás, con casi ochenta años, para explicarle con todo detalle la historia del monumento romano funerario de Vildé, que allí llaman "la casa de la mora".

Con todo mérito, llega también a estas páginas la bodega Aranda De Vries, de Ines, que regentan, podan, cosechan y envasan con mimo femenino y belleza poética, su bodega. Otros emprendedores que se hallan en el trance penoso de luchar contra los trámites, o sea, contra la burocracia.

Javier Nicolás, que dirige al alimón con Carlos Robredo esta interesante revista literaria, ofrece curiosidades sobre la línea Santader-Mediterráneo, que jamás llegó a ser finalizada. Sigue en la narrativa Julio Pina, que maneja las palabras sin retorcerlas, en este caso los recuerdos -Apunte para cuentos raros-. Sigue Alfonso Bengoechea -Dos pasiones-, que tampoco las retuerce y consigue, al igual que Julio, una ironía que no hiere y saca lo mejor del lector. Sigue la detallada descripción de Pedro Navazo durante los 55 segundos que tarda un semáforo en cambiar de color. Magdalena Landa reflexiona, en "Acércate", desde un vagón de tren; no se me ocurre mejor sitio para ello.

Por fin la Poesía, imprescindible en toda revista de Letras. Gustavo Adolfo Bécquer, Carlos Robredo, Asunción Alcoceba, Carlos Aranda y Susana Maroto. Y Agustín Domínguez, con su Divagación ("El justiciero universal"), en este caso sobre la Justicia, a poder ser justa.

 

La Pluma de El Burgo. Número 31. Diciembre 2019.

Como cada trimestre, uno más esta revista literaria, poética, de actualidad y más, llegó a los kioskos en fechas tan señaladas como es la Navidad. La entrevista, llevada a cabo por Carlos Robredo al concejal del Ayuntamiento de El Burgo, Marcelino Romero, trata, entre otros temas, de la supuesta mala relacion entre las fuerzas políticas, al materializarse el pacto PP/PSOE.

Muy interesante el trabajo dedicado a la ginebra, en la persona de José María Muñoz, sanestebeño, y en la sección Emprendedores. New Legend Numantium es una ginebra salida de Numantium Distillery elaborada a base de alcohol orgánico mezclado con agua del manantial de los Ojos, macerada con hierbas y finalmente destilada.

Narradores y poetas, tan habituales como excelentes, se ocupan de estas secciones: Alfonso Bengoechea y "Una anciana encantadora". Angel Cuesta y "Sana sana, culito de rana". Magdalena , "Hojas". Julio Pina, "Apunte para cuentos raros". Asunción Alcoceba, "Nuestro juego". Carlos Aranda, "Vivir". Susana Maroto, "La danza del amor". Teresa Frías, "Viaje al centro de la decadencia". Agustín Domínguez, "La Hispania lúdica". En este número recuerdan al gran Ángel González.

 

La Pluma de El Burgo. Número 30. Septiembre 2019.

De nuevo llega a nosotras la revista La Pluma que siempre abrimos con espectación. En este número 30 vamos a comenzar por el capítulo de Divulgación donde, con muy buen criterio a fin de que nos vayamos enterando, nos dan a conocer los “días internacionales de...” Empezando por el último trimestre de 2019. No caben más tonterías, salvo que la ONU (porque esto es cosa de la ONU), contrate a algún cómico y les de ideas para los días que todavía están vacíos de contenido tan interesante. Por ejemplo, el 20 de octubre, cada cinco años, tiene lugar el Día Mundial de la Estadística. Otro, el 5 de noviembre, Día Mundial de Concienciación sobre los Sunamis. 19 de noviembre Día Mundial del Retrete (si no estuviera segura de que los directores de la revista son muchachos formales pensaría que nos toman el pelo). En fin, luego están aquellos que necesitan los 365 días del año, ya que con un día ni se industrializa África, ni se atiende al niño, ni, ni...

Vayamos por el principio. Carlos Robredo entrevista a Miguel Cobo, alcalde alternativo, a quien, entre otras preguntas, le plantea el problema del gamberrismo nocturno. Javier Nicolás se centra en la hermosa calle Mayor. Se ocupan también de las avionetas para disipar las nubes y evitar granizadas y lluvias, y me viene a la cabeza tres artefactos expuestos en el pueblo de Valdenebro, estrechos y altos, desde donde se disparaba, desde tiempo inmemorial, para deshacer las tormentas.

La narrativa llega de la pluma de viejos conocidos y expertos narradores. “La chupa roja”, de Ángel Cuesta. “De viaje”, Magdalena Landa. El prolífico Julio Pina titula su apunte para cuentos raros “Y... ¿qué quiere usted que le diga?”. Pedro Navazo “¡Bienvenido otoño!”. Luis F. Conde “Inés del alma mía”, que nada tiene que ver con el Tenorio, sino con facebook que lo carga el diablo. Y el gran Alfonso Bengoechea nos regala “Un pintor de capital”.

La Poesía comienza recordando a Julián de Casal (1863-1893), “Coquetería”, Siguen poemas de Asunción Alcoceba, Carlos Robredo, Carlos Aranda y Agustín Domínguez.

 

La Pluma de El Burgo. Número 29. Junio 2019.

De las secciones habituales destacamos la entrevista que Carlos Robredo hace a las responsables de la Residencia Benilde, Estela y Susana, que explican detenidamente la diferencia entre residencia de mayores y residencia geriátrica, las atenciones sociales y sanitarias que prestan, la demanda de plazas, en definitiva las interioridades de esos núcleos de población de personas mayores necesitadas de ayuda. Destacar asimismo el relato de Julio Pina, “Apunte para cuentos raros”, el de Ángel Cuesta, “Cleptomanía convulsiva”, de Alfonso Bengoechea, “Descubrimiento del Brasil”, de Pedro Navazo, “Los guateques”, y de Luis F. Conde, “Inés del alma mía”.

En cuanto a poesía, dejan sus versos Carlos Robredo, Asunción Alcoceba, Carlos Aranda y Teresa Frías. La opinión es de Agustín Domínguez y trata sobre los poetas. También recuerdan a Manuel Machado, “Verano”.

Libros comentados: Esas cosas que pasan, de Julio Pina. Un yo de agua, de Asunción Alcoceba. Y muy especialmente, recuerdan a Julián Gorostiza, don Julián, párroco de Berlanga de Duero durante muchos años “un gran hombre que dejó huella por donde pasó”, y así fue, realmente.

 

La Pluma de El Burgo. Número 28, marzo 2019.

Eloy Rioja, Ángel Cuesta, Alfonso Bengoechea, Julio Pina, Teresa Frías, Carlos Robredo, Asunción Alcoceba, Carlos Aranda, Luis Viguera, Pedro Navazo, Javier Nicolás, Agustín Domínguez, Margarita Córdoba, se encargan de completar esta revista literaria que alcanza ya el número 28, bajo la dirección de Carlos Robredo y Javier Nicolás, y la edición de la Asociación Cultural La Pluma de El Burgo.

Vamos a destacar la petición que hacen los directores al Ayuntamiento burgense para que recuerden a todos los fallecidos españoles en todas las guerras y a sus familiares. Viene esta petición a consecuencia de la instalación de un monolito de tres metros de altura (en un emotivo acto), a la memoria de los muertos armenios en la guerra de 1915, levantado por la comunidad armenia de El Burgo de Osma.

En este número se comentan los libros de Carlos Aranda, “Silencios”, y de Alfonso Bengoechea, “La corbata colombiana”.

 

La Pluma de El Burgo. Número 27, diciembre 2018.

Cada día me gusta más esta revista. Además, es la única manera de enterarse de lo que sucede en El Burgo de Osma, ya que, entre relato y poesía, poesía y relato, van dejando caer píldoras de la vida real, como el vandalismo en la Ermita de las Magdalenas. En la portada, muy oportunamente, colocan una frase que pronunció Robert de Niro en la película Taxi Driver: “Por la noche salen bichos de todas clases: furcias, macarras, maleantes, vándalos, borrachos y jóvenes mal criados... tipos raros. ¿Algún día llegará un diluvio que limpie las calles de esta escoria?”. El editorial está también dedicado al acto vandálico y a los maleantes y tal vez borrachos que lo han cometido.

La ermita-cueva, cuya restauración fue promovida por APRODEBUR (entonces bajo la dirección de los ahora editores de La Pluma, Carlos Robredo y Javier Nicolás), fue inaugurada en el año 2011 y no es el primer ataque que recibe.

Por lo demás, relatos y poesías de los colaboradores habituales de la publicación. Hoy nos vamos a fijar en la página 37, un reportaje titulado “Grato sorpresa: La Pluma en el mundo”, y lo vamos a tratar como si fuera cierto, aún en el caso de que no lo sea. Resulta que el corresponsal Javier Nicolás se dio el verano pasado una vuelta por Asia que duró un mes. Y allí comprobó que los rumores que circulaban por esos mundos eran ciertos: La Pluma se lee en Moscú, en la estepa siberiana, en Mongolia, en Birmania..., en fin, que por todo ellos damos nuestra más y mejor enhorabuena a los responsables de esta entrañable revista. Ahora a los Polos. ¿Habrá escrito el reportaje Alfonso Bengoechea?

 

La Pluma de El Burgo. Número 26, septiembre 2018.

Y van siete años de esta revista que se edita en El Burgo de Osma, por la Asociación Cultural de El Burgo de Osma, dirigida por Carlos Robredo y Javier Nicolás. Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, la publicación va cogiendo peso específico (si humana fuera), mejorando el continente y llegando con puntualidad a sus receptores. Esa mejora se percibe también el el boletín que “entre Plumas” llega vía Internet.

En este número 26 colaboran Eloy Rioja, Javier Nicolás, Agustín Domínguez, “Serantes”, Julio Pina, Ángel Cuesta, Pedro Navazo, Alfonso Bengoechea, Carlos Robredo, Carlos Aranda y Víctor Gonzalo. No nos gusta destacar nada, pero en esta ocasión hay que hacerlo con el trabajo de Javier Nicolás sobre la amenaza que la Catedral de El Burgo sufrió de manos, o planos, del arquitecto del siglo XVIII Ventura Rodríguez, quien a punto estuvo de convencer a quien fuera necesario para tirar el templo gótico y convertirlo en otro más de su gusto.

Muy interesantes las narraciones (Bengoechea con sus trenes), por lo que aconsejamos la adquisición de la revista, y qué decir de los poemas de Carlos Robredo y Carlos Aranda.

 

La Pluma de El Burgo. Número 25, junio 2018.

¡Siete años ya! Y en este número, Javier Nicolás entrevista a cuatro jóvenes de la villa: Freia, Tristán, Tomeu y Bea. ¡Cómo han cambiado los nombres de pila! Jóvenes que, nacidos en El Burgo, han pasado niñez y adolescencia en él, y ahora estudian o trabajan fuera y se han reunido con Javier para, en un a modo de mesa redonda, hablar de, precisamente, su pueblo.

En narrativa encontramos, en “cuentos de don Jacinto”, de Julio Pina, “Quién dijo que fuera fácil?”. Alfonso Bengoechea escribe “En el parque”. Ángel Cuesta se fija en las “Pequeñas señales fetichistas”. Pedro Navazo escribe sobre “Un viajero compulsivo” y lo abre una frase incontestable: “Un viajero sin capacidad de observación es como un pájaro sin alas”. Y Adrián P., titula su relato “Inimaginable”.

“Una caja de cerillas; unas chapas o canicas;/una arandela oxidada o perseguir a las niñas”. Así comienza el poema de Carlos Robredo “Juegos de mi infancia”. “Glicinia” (esa delicada flor de origen chino y delicado perfume) es el poema de Teresa Frías. Carlos Aranda, “Comunicación”, sobre, precisamente, la incomunicación que nos asedia. Agustín Domínguez reflexiona en su poema “Hacia el final”.

Los pensamientos de Ellen De Vries, se dirigen en este número hacia, o contra, el sulfato, con el título “El poder sobre la naturaleza”. Un interesante artículo de opinión se debe a las reflexiones de Javier Millán Mainar, en “¿La libertad necesita del libre albedrío?”.

Completan este número las secciones habituales: Libros, se centra en “Un viaje inesperado”, de Julio Pina. Citas célebres. Humor.

 

La Pluma de El Burgo. Número 24, marzo 2018

Con una carta dirigida a anunciantes y suscriptores en la que se explica el porqué de la carencia de color, ajeno a la dirección de la revista, ha llegado de nuevo a nuestros ojos otro número de La Pluma, y ya son 24.

Los habituales nos hacen sonreír, a veces reír, y otras, pocas, nos entristecen durante un instante hasta que se comprenden las segundas intenciones. Estos son: Julio Pina, en su sección Cuentos de don Jacinto, con el relato “Los deberes”. Alfonso Bengoechea, con “Tatuajes chinos”. Carlos Aranda, “Colgado de las alturas”. “La piel”, por Pedro Navazo. “Melancolía”, por “Serantes”. Beatriz Rincón escribe la segunda parte de “Una burgense en Polonia”, mientras que Susana Maroto parece despedirse con un “Hasta pronto”.

La Poesía está, como siempre, muy presente, máxime en este número, que coincide con la celebración del Día Mundial de la Poesía. Teresa Frías “Fantasía poética en do menor”. Agustín Domínguez con “Lo sé muy bien”. Carlos Robredo, “A la flecha de Cupido” (soneto). Carlos, en la sección “Pensamientos”, de la que queremos destacar este párrafo: “Pero ¿no es cierto que en ocasiones deseamos el mal a otras personas? Sí, claro, cómo no, a esas gentes (gentuza)que solo pasan por la vida haciendo un daño gratuito sin otra meta que conseguir, para su beneficio, destruir a los demás”. Qué razón tienes, amigo Carlos. Y encima, esa gentuza, no acaba entre rejas. No tienen conciencia, o la tienen muy negra.

El reportaje de Javier Nicolás, lleva por título “Grabados a flor de piel”, y trata de tatuajes. Carmen Guíu comenta la película “Perfectos desconocidos”, de Alex de la Iglesia, y en libros “Ha muerto un mendigo”, de Isabel Goig. Por lo demás, las secciones habituales.

Si no nos hubieran avisado, ni nos habíamos percatado de la ausencia de color. Seguimos pensando que lo importante es el contenido.

 

La Pluma de El Burgo. Número 23, diciembre 2017

La imagen, en este número un paisaje de El Burgo nevado, lleva la leyenda: “En un invierno de hace unos años... ¡Ya nada es como debe ser!”. Nos alegra haber vivido (o estar viviendo) un invierno, este de 2018, como los de antes.

Además de las secciones habituales, este número de La Pluma da espacio a Teresa Frías con Don, relato que ha obtenido el primer premio en el V Concurso Nacional de relatos breves “Tono Escobedo” 2017, de Valencia. A Julio Pina, con sus Cuentos de don Jacinto en esta ocasión titulado “El hábito sí hace...”. A Isabel Goig con “La muerte de don Heliogábalo”. A Pedro Navazo con “La gran cena navideña”. Susana Maroto con “Superviviente”. Beatriz Rincón con “Una burgense en Polonia (I). “Serantes”, con otro relato titulado “Frío”.

El jiennense Bernardo López García escribió la poesía “El 2 de mayo”. Ha circulado por Internet otra con el mismo comienzo e idéntico ritmo, que alude a la situación que se está viviendo en Cataluña. En la página 21 está recogida. Carlos Robredo y Carlos Aranda publican sendos poemas. Y los pensamiento (“Amor”), se deben a Agustín Domínguez.

Por último reseñaremos un In memoriam, de Javier Nicolás, a la figura de Juan Francisco Corcuera, que fuera director del Diario de Soria y creó la emisora ES Radio, fallecido a los 53 años el pasado 21 de noviembre.

 

La Pluma de El Burgo. Nº 22. Septiembre 2017 

“La gente que grita en la calle es como los tambores, hacen mucho ruido porque dentro no tienen nada”. Esto puede leerse en la portada, y conectamos tanto con ello quizá porque vivimos en un primer piso. 

La entrevista de la que se ocupa Javier Nicolás, pregunta a Luis Morales, 84 años, “artista en palabras mayúsculas”, de la madera y del cuero. Leyendo la entrevista hemos de admirarnos de esta generación de hombres (las mujeres lo tenían más duro para destacar), que a pesar de la dureza de la infancia y juventud, llevaban dentro un artista, un poeta, o ambas cosas, como es el caso de Luis, nacido en Pobar y afincado en El Burgo. 

La Narrativa se ofrece de la pluma sarcástica y jocosa y, sin embargo, profunda, de Alfonso Bengoechea, “Cuidadme al gato”. No le va a la zaga en cuanto a socarronería Julio Pina, con su “La lista”. “Corazón rosa”, de Pedro Navazo, aborda un tema duro en unos años en que ser “distinto” suponía jugarse la integridad. 

Hermosa poesía la de Teresa Frías, “El dolor de la muerte”: 

Muerta está la madre.
Tristes manos acarician el rostro
donde la neófita palidez va penetrando
como una tormenta de nieve.
No hay palabras que afloren
a las gargantas de los hijos;
sólo largos sollozos
enfrentados a inagotables silencios
inundan la estancia. (…).

Le acompaña Agustín Domínguez, “Preso de la ignorancia”. Carlos Robredo, “Atiéndeme”.  Y Susana Maroto, “Todos los tiempos y espacios”. 

Carlos Robredo se encarga también de comentar la noticia aparecida en el periódico El País sobre los puestos vitalicios en la Administración. Robredo, da con el mazo al español  detenido por defecar el las ruinas de Pompeya. 

En opinión: “¿Por qué hay que leer?”, de Pedro Navazo, y “En busca de la igualdad perdida”, por Javier Millán. 

Completan el número las secciones habituales: Imagen, pretérito imperfecto, cosas de aquí, divulgación, libros de los colaboradores, inventos españoles, citas célebres y con humor. 

Para aquellos que les parezca largo el tiempo que transcurre entre número y número de La Pluma, “Entre plumas”, vía Internet, aligera la impaciencia.

 

LA PLUMA nº 21. Junio 2017

Son dos las sorpresas que nos llegan con la revista La Pluma (Para los que tengan algo que escribir). La primera de ellas es que ya podemos verla en color. La segunda llega en formato digital con el título “Entre plumas” y se trata de apuntes de la revista literaria que hace ya seis años nos acompaña y deleita. En el editorial apuntan los directores: “No es Entre Plumas otra revista, ni tiene formato de tal, simplemente es, como ya hemos dicho, un boletín, breve, para que sea de fácil lectura incluso en su puesto de trabajo, ágil y ameno, con noticias, informaciones, reportajes y otras muchas cosas que les entregaremos en estas nuevas páginas y que no tienen cabida, por diversos motivos, en La Pluma”.  Efemérides, citas, rescates del olvido..., todo relacionado con la palabra escrita, la Literatura. 

En cuanto a la revista, salvo por la introducción del color, sigue el mismo formato. Don Abilio Martínez Varea, el nuevo obispo, es entrevistado por Javier Nicolás. La narrativa corre a cargo de las plumas de Julio Pina, Susana Maroto, Alfonso Bengoechea, Carlos Robredo, Pedro Navazo, Ana Balbás y Beatriz Rincón. La Poesía es de Teresa Frías, Carlos Aranda y Luis Viguera. Opinión, humor, inventos españoles (el botijo) y un largo etcétera completan este número de La Pluma. Echamos de menos las recetas y los cócteles...

 

LA PLUMA nº 20, V Aniversario, Mayo 2017

La Asociación Cultural La Pluma de El Burgo no regatea esfuerzos para ofrecer a los habitantes de la villa episcopal unas actividades culturales dignas e ilustrativas de lo que es posible hacer con esfuerzo. 

El día 15 de abril, en el salón de usos múltiples del Ayuntamiento de El Burgo de Osma, tuvo lugar la presentación del cuarto volumen de la colección “De buena pluma”, con textos de Teresa Frías y Julio Pina, que corrió a cargo de Alfonso Bengoechea. 

Días después, y con motivo del Día del Libro, la Asociación regaló ejemplares de libros a todos aquellos que se acercaron al stand colocado en la Plaza Mayor. Todo un éxito. 

Con motivo del V aniversario del comienzo de la publicación de la revista “La Pluma”, han editado un número especial, con 126 páginas, donde se ofrece al lector los trabajos más votados publicados a lo largo de esos cinco años, además de un índice general. “Queremos perdurar en el tiempo porque así ustedes lo quieran”, decían en la presentación del número 1. Pues aquí está esta recopilación, cinco años después. 

Felicidades a todos aquellos que colaboran con La Pluma, escritores, poetas, anunciantes y, muy especialmente a quienes coordinan y curran esta publicación: Carlos Robredo y Javier Nicolás.

 

LA PLUMA nº 19. Diciembre 2016

Han insertado, en la página 2, una foto que lleva, a quienes hemos rebasado con creces la sesentena, a la nostalgia. El guardia urbano rodeado de regalos. ¡Qué tiempos! Quien esto escribe llegó a ver un pollo vivo entre los regalos. Eran los años en que las mozas fermosas paraban la circulación, ellas no, el guardia, que al verla esperando para cruzar hacía frenar a todos los vehículos para darle paso. A eso, ahora, le llamarían machismo. ¡Qué cosas! Son los mismos años que recuerdan en la sección “Pretérito imperfecto”. 

Javier Nicolás entrevista a “los armenios”, Vardan y Merus, quienes han llegado a formar una empresa -Varmer- y a regentar un bar-restaurante, “Rincón de Acosta”. 

La narrativa llega de la pluma y la fina ironía de Alfonso Bengoechea, con “La mascota”. De la de Julio Pina, “Los cuentos de don Jacinto”. De Ana María García con “Entre los velos de la mañana”. “Las mendicidades”, de Pedro Navazo. “Sombra sin nombre”, por Susana Maroto. Y “Yo, vosotros, los demás”, por Agustín Domínguez Mayo. 

Los poetas dejan sus rimas con “Quién llenará...”, por Teresa Frías. “Hoy he venido a decir...”, de Carlos Robredo. “Locura” y “Venganza”, de Conchi Goig (quien se estrena en La Pluma). Y “A la flor de la tontería”, por Luis Viguera. 

Como acostumbra, Carlos Robredo va más allá de la ironía en “La noticias y su comentario”, sobre la despoblación rural. Javier Millán Mainar escribe sobre la oveja Dolly, y afirma que era budista. 

Siguen las secciones habituales: recomendación de libros, por Blanco López Campos. Y de cine, por Carmen Guíu Tobías. Inventos españoles, citas célebres, humor, y el salero de fray cuchara, que en este número nos enseña a cocinar arroz con rape y espinacas.

 

LA PLUMA nº 18. Septiembre 2016

Me disponía a comentar la revista La Pluma de el Burgo como cada trimestre, de manera más o menos mecánica. Al leer una de las secciones que más me gustan, “Con el mazo dando”, tres nada menos, y continuar con “Lo que dicen los lectores”, me he identificado tanto, que he sentido como si lo hubiera escrito yo. En realidad es lo que el cuerpo me pide escribir un día sí y otro también, pero practico aquello que alguien, no recuerdo, escribió, eso de que se ayuda más a las personas o los colectivos otorgándoles una imagen favorable de ellos mismos que enfrentándoles constantemente con sus defectos. Pero no sirve de nada. 

¿Qué pasa en los pueblos? El todo vale en las fiestas, no sólo en los pueblos pequeños o grandes, también en la capital. ¿Qué esperan de las personas que se instalan? ¿Realmente los sorianos quieren que algo cambie en esta provincia? Lean este número de La Pluma y hallarán algunas respuestas. En la misma línea reivindicativa o, tal vez, hasta los..., se interpreta “Una España nueva”, poema de Carlos Robredo. 

El resto de contenidos lo cubren autores fijos, leales y constantes de La Pluma: Teresa Frías, Carlos Aranda, Beatríz Rincón, Isabel Goig, Julio Pina, Alfonso Bengoechea, Ana María García, Pedro Navazo, Freia Nicolás, y Javier Millán.

 

La Pluma, nº 17. Junio 2016

Escritores y poetas habituales llenan las páginas del número 17: Robredo, Nicolás, Frías, Aranda, Pina, Bengoechea, Navazo, García, Rincón, Maroto, Guíu...,

Pero nos vamos a detener en la sección “Con el mazo dando” que con el título Sobre ignorantes e “ignorantas” nos hace ver, a través de una profesora de instituto, el empeño de algunos ignorantes por torcer, retorcer y torturar a la gramática para que confiese lo que ellos quieren. Se pregunta esta profesora anónima si políticos y muchos periodistas hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia. Ella cree que por las dos razones, “la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores)”. Finaliza lamentando haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el turisto, el artisto...”.

La Pluma especial Primavera 2016

La revista, sólo para colaboradores, que se ocupa del IV aniversario, recoge la interesante jornada que vivimos en Ines, donde Ellen y Carlos ejercieron de impecables anfitriones. Muestra fotos de la reunión, de la visita a la Bodega Aranda De Vries, y a la vieja escuela reconstruida y rehabilitada para solaz y recuerdo de quienes pasamos en centros similares nuestra infancia. Se recoge aquello que leímos tras compartir una magnífica paella y muchas más delicadezas. “Crónicas”, de Isabel Goig. “Una jornada en Ines”, y “Elogio de la lectura”, por Alfonso Bengoechea. “Buscando a Gloria”, por Carlos Aranda. “Sueños e ilusiones”, por Ellen De Vries. “El dolor de la muerte”, Teresa Frías. “Rebelde”, “Nueve” y “Amaestrando”, tres poemas de Carmen Guíu. “Inevitable”, “Epitafio animal” y “Epitafio gélido”, de Susana Maroto, leídos por Carmen Guíu. “Móvil”, por Javier Millán”. “Elogio a una opinión” y “El seiscientos”, de Pedro Navazo, leídos por Carlos Robredo. “El aperitivo”, por Javier Nicolás. “No traigo relato”, por Julio Pina. “Parcos en palabras”, “Sátiras” (dedicadas a don Gerardo Melgar Visiosa) y “Lujuria”, por Carlos Robredo. 

Reproducimos un pequeño (por corto) poema de Susana Maroto: 

Aquí yace mi mitad macabra:
la cobardía, el odio, la rabia,
el rencor, la mentira, la envidia.
En vosotros vivirá y cantará
la otra mitad: la más humana. 

Y un soneto de Javier Nicolás, que refleja el día en Ines:

Un soneto me manda hacer La Pluma
con paella y vino, menudo aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
y sin tomar aún un dry martini ya van los tres a una. 

Me hallo lejos del chorizo, qué tristeza,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas ya veo a Carlos con sus pinzas y el panceto,
¡quitarle a Alfonso su gin tonic, qué certeza! 

Por el primer vino van entrando,
y parece que andan con pie derecho,
pues fin a este queso le van dando. 

Ya van por las patatas, y aun sospecho
que ya los choricitos van acabando;
contad si son catorce, y está hecho.

Entre Letras y Bodegas. Encuentro de Colaboradores de "La Pluma"

 

La Pluma, nº 16. Marzo 2016

Mientras se cocinan las pechugas de pollo rellenas de pimientos y queso, recomendadas en la sección de La Pluma “El salero de fray Cuchara” (en este caso al horno por aquello de las calorías), hojeo y ojeo el número 16, en cuya portada reza la frase de L. Mc Henry Howe: “Nadie puede adoptar la política como profesión y seguir siendo honrado”. Muy propio para las fechas que vivimos, aunque entre unas y otras elecciones, no existe año en que nos libremos de precampañas, campañas y sus sandeces.

José María Capilla de Blas ha relevado a Pedro Andrés Pascual Oliva por fallecimiento de éste, en la dirección técnica de la Asociación Musical de Amigos de El Burgo de Osma, y Javier Nicolás le entrevista.

La Poesía corre a cargo de Carlos Aranda, “El Burgo de Osma” (Hileras de castaños en flor/reposo de sombras/ambiente de siesta y sopor), y de Carlos Robredo, “En Soledad” (Ayer estuve muy solo,/Entre mis cuatro paredes/Y mis pensamientos locos).

La narrativa la bordan Teresa Frías, “Luto por unas botas”; Julio Pina, “Los cuentos de don Jacinto”; Elena Robredo, “Aventura”; Javier Nicolás, “El príncipe desgraciado”; Pedro Navazo, “El canto del cuco”; Ana María García, “La vida sigue en las ruinas de la vieja Uxama (I); Carlos Robredo, “Flores en mi tumba”; Susana Maroto, “Incapaz”. La opinión la ejercen con todo derecho Cathy Dunn, “Singularidades americanas V”; y Javier Millán Mainar, “La gran aventura”. Comentan y recomiendan cine y libros Carmen Guíu Tobías y Blanca López Campos, respectivamente.

 

La Pluma -Especial Navidad- 

La Asociación Cultural La Pluma de El Burgo han editado un número especial de la revista La Pluma dedicado a la Navidad. 

Además de las secciones habituales: comentario de libros por Blanca López, de cine por Carmen Guíu, poesía de C. Aranda, entrevista a Ángel Hernanz, citas célebres, el salero de fray Cuchara, grandes autores (Lope de Vega), y pretérito imperfecto, los encargados de los relatos navideños (más o menos ortodoxos), han sido: I. Goig, A. Bengoechea, T. Frías, J. Pina, A. Balbás, J. Nicolás, S. Maroto, C. Robredo y P. Navazo. 

Destacar que la ilustración del Belén de la portada, Pesebre popular soriano, ha sido cedida por la Asociación Belenista de El Burgo de Osma.

 

La Pluma, nº 14. Septiembre 2015

 Poco a poco son ya 14 los números de esta revista literaria “para quienes tengan algo que escribir”. Por dos euros o diez anuales, el lector se puede permitir el lujo de, sentado junto a una ventana (si por ella entran las ramas de un magnolio, mejor que mejor), leer buena literatura; recrearse con y en la poesía; sonreír, o no, con las citas célebres y las curiosidades; y empaparse con lo que tienen que decirnos quienes son entrevistados. 

En este número la narrativa llega de la pluma de Julio Pina, Ana Balbás, Alfonso Bengoechea, Elena Robredo, Pedro Navazo y Susana Maroto. Nos conmueve la poesía de Teresa Frías, Carlos Aranda y Carlos Robredo. La entrevista, al periodista Pedro V. García, la hace Javier Nicolás, quien también se ocupa de la familia Zorrilla. 

Cathy Dunn y Javier Millán escriben en la sección de opinión. Margarita Córdoba Galve escribe sobre los beneficios de la risa y Carmen Guíu Tobías cubre la sección de cine: La familia Bélier.

 

La Pluma, 13 bis, junio 2015 

Son los colaboradores habituales quienes rellenan las más de cuarenta páginas del número 13 bis (tal vez esta repetición sea un guiño para manifestar que no le temen al maleficio del numerito), de la revista literaria La Pluma, que dirigen al alimón Javier Nicolás y Carlos Robredo. 

De este número queremos destacar el trabajo de Javier Nicolás, en la sección Calles de el Burgo, sobre la plaza Mayor. Y esto sólo por la fascinación que las plazas produce en nosotras. Esas ágoras donde los niños juegan, los ancianos recuerdan la vida, los malintencionados lenguaraces despellejan a placer (aunque éstos lo hacen en cualquier espacio). Son las plazas mayores las que más y mejor se arreglan, se limpian, para que el visitante las vean lucir hermosas. En ellas se celebran todo tipo de espectáculos y fiestas, concretamente la de El Burgo ve, cada año, cómo se baila la rueda, por ejemplo, o como se sacrifica al chancho. Y, generalmente en ellas, se ubica el Ayuntamiento.

 

La Pluma número 13, marzo 2015

Cada número son más -abonece, se dice por los lares sorianos- quienes tienen algo que escribir, lema de la revista literaria La Pluma, que camina con paso firme a través de los 13 números publicados hasta el mes de marzo de 2015. 

La revista es una mezcla, desde sus inicios, de mazo que no cesa de dar, narrativa, poesía, comentario de libros, humor gráfico, y un fray Cuchara que se empeña en que cocinen hasta los más ineptos, capaces de mezclar torreznos con leche merengada. 

De todo ello se encargan en este número, además de Javier Nicolás y Carlos Robredo, que coordinan y dirigen, Antonio Millán, Carlos Aranda, Ana Balbás, Alfonso Bengoechea, Teresa Frías, Antonio Moreno, Beatriz Rincón, Elena Robredo, Susana Maroto, Julio Pina Fernández, Aurora Robredo, Cathy Dunn, Javier Millán Mainar, Margarita Córdoba Galve, Carmen Guíu Tobías, y Blanca López Campos. 

Resaltar que dan con el mazo a los permisos urbanísticos que otorgan los municipios, y que permiten despropósitos, cuando no barbaridades, a lo largo y ancho de la provincia, ejemplarizado en una construcción del pueblo de Gormaz.

 

La Pluma número 11, diciembre 2014

Un número más, y van once, la Revista La Pluma nos regala con lo mejor de sus colaboradores en narrativa, poesía, opinión y demás secciones fijas.

Queremos reseñar que en “Con el mazo dando”, dan un merecido varapalo a quienes, sin ningún respeto, colocan sus carteles anunciadores encima de otros, llamándoles, con toda razón, caraduras y sinvergüenzas. Otro estacazo da Javier Millán Mainar, en “El circo de la publicidad”, a los anuncios sexistas e injustos, donde aparecen lo mejor de lo mejor, en cuanto a físico espectacular se refiere.

La Poesía –o los poemas- debemos agradecerlos a Carlos Aranda, Teresa Frías, Susana Maroto y Carlos Robredo.

La Narrativa a Alfonso Bengoechea, Isabel Goig, Susana Maroto, Antonio Moreno, Freia Nicolás Puppo, Javier Nicolás Cintas, Julio Pina Fernández, Beatríz Rincón y Carlos Robredo.

La opinión a Cathy Dunn, Carmen Guíu Tobías y Javier Millán Mainar.

Eloy Rioja, Carmen Guíu Tobías, Blanca López y Tomás Leal se ocupan de otras secciones. Y de la coctelería no sabemos, pero seguro que la sección está haciendo las delicias de los lectores.

 

La Pluma número 10, septiembre 2014

Diez números, más de dos años, de la Revista La Pluma, “Para quienes tengan algo que escribir”, publicación de narrativa, sin más pretensiones que dar a conocer, precisamente, aquello que narradores y poetas tengan que escribir, quieran escribir.

Y en este número redondo, el 10, han escrito Poesía: Carlos Aranda, Carmen Guíu Tobías, GX Cantalapiedra, y Carlos Robredo. Narrativa: Alfonso Bengoechea, Teresa Frías, Julio Pina Fernández, Beatriz Rincón, Carlos Aranda, Susana Maroto, Artur Roczniac, y Yeimi Katerine Tarazona.

De la opinión, “Iguales para hoy”, se ocupa Javier Millán Mainar. Carmen Guíu Tobías, comenta la película del director Luc Besson, “Lucy”. Blanca López Campos recomienda libros. Carlos Robredo da consejos sobre el uso del sombrero en los caballeros, en Curiosidades.

La entrevista de este número es para Justo Mateo, director de peña. Cosas de aquí, está dedicada a las escuelas de Bayubas de Abajo, “distinguidas por su interés arquitectónico”, a cargo del director del CEINCE, Agustín Escolano.

Se completa la publicación con las secciones fijas: La imagen, Calles de El Burgo (Carlos III), Con el mazo dando, Citas célebres, Humor, y el Salero de fray Cuchara (que sigue con sus cócteles).

Recordamos que la Revista La Pluma está dirigida por Carlos Robredo y Javier Nicolás y editada por la Asociación Cultural La Pluma Del Burgo. Para enviar colaboraciones o suscribirse: laplumadelburgo@gmail.com

 

La Pluma número 9, julio 2014

Nueve números ya de la revista La Pluma –para quienes tengan algo que escribir-, editada por la Asociación Cultural La Pluma Del Burgo, y dirigida por Carlos Robredo y Javier Nicolás.

Minimalista, como toda revista literaria que se precie, sólo destaca en ella el contenido que ha de prevalecer siempre sobre el continente, como lo esencial sobre lo superfluo.

Poesía, narrativa y pensamientos ocupan el mayor número de páginas, que se deben a las plumas de Carlos Aranda, Teresa Frías, Carmen Guíu Tobías, Gregorio Cantalapiedra, alumnos del IES Santa Catalina, Isabel Goig, Alfonso Bengoechea, Antonio Moreno, Susana Maroto, Beatriz Rincón, Carlos Robredo, Gonzalo de Miguel, Carlos Aranda y Javier Nicolás.

La opinión llega de la pluma de Javier Millán Mainar, quien recomienda el ejercicio de la información, aún en aquellos medios que no nos son afines, para poder opinar con libertad, madurez y tolerancia. Gustavo Jiménez reflexiona sobre los peligros de la demagogia política en lo relativo a la economía.

Como publicación nacida en un pueblo –villa episcopal en este caso- no se olvidan los editores de repasar temas locales como la capilla del cementerio y la calle Tenerías, además de las secciones fijas.

Para contactar y, en su caso (recomendable), suscribirse, este es el correo electrónico: laplumadelburgo@gmail.com

 

La Pluma número 8, marzo 2014

Culturando con dosis de humor

Buen humor es lo que destila la revista La Pluma en cualquiera de sus números. Nos hemos fijado especialmente en este, de marzo de 2014, por su portada, donde muestra dos fotos de distintos “estilos” arquitectónicos, el románico ramirense de Asturias y el gótico “silense” –de silos para guardar grano- que “decoran” las tierras sorianas. Además de la portada, son varias las páginas que dedican al sano ejercicio de practicar el humor y más en los tiempos que corren, como puede verse en una foto de la página 47, imagen de señora de mediana edad arrodillada ante un cajero de banco.

Pero la revista La Pluma es, ante todo, literaria y poética. Vayamos a ello. Poesías de Carlos Aranda y Carlos Robredo. Narrativa de la pluma de A. Bengoechea –Charlas en un tren-; Antonio Moreno -…Abrazado a mi guitarra-; Teresa Frías –Leer o no leer el Quijote-; Susana Maroto –Una burgense en Venezuela, último capítulo-; Javier Nicolás –Nunca llueve a gusto de todos-; Beatriz Rincón –La cultura del desastre-; Carlos Robredo, dos –Su risa y El aborto del varón-; Javier Millán –Las prohibiciones no educan-; Gustavo Jiménez -¿Qué hago con mi dinero?-.

En la sección Cosas de aquí, un trabajo de Agustín Escolano (director del CEINCE), titulado El oficio de maestro.

En la entrevista, Jacinto Laina, zapatero remendón, oficio que ha pasado a mejor vida, al menos tal y como lo practicaban ellos, los zapateros de antes. Más de cincuenta años, no sólo remendando, sino también haciendo calzado nuevo.

Los libros que se comentan y recomiendan en este número son: Historia del tío Picaliendres, de Alfonso Bengoechea Miravalles, Editorial Punto Rojo. Del mismo autor es el titulado El club de la pluma de ganso –Una antología de escritores vergonzantes-, editado por Círculo Rojo. Y El color de la euritmia, de Susana Maroto, es el tercer recomendado, editado por Delfín Rojo. Se encarga de las recensiones Blanca López C.

También las curiosidades están plagas de humor. A seguir alegrando la vida.

 

La Pluma número 7, diciembre 2013

Para quienes tengan algo que escribir

De nuevo La Pluma, dirigida por Carlos Robredo y Javier Nicolás, editada por la Asociación Cultural La Pluma del Burgo, ofrece a sus lectores unas interesantes páginas de Poesía, Narrativa, acontecimientos varios de la Villa burgense, opinión, humor e ingeniosidades varias, como la novedosa sección incorporada que recoge los mejores tuits hallados en las redes.

La Pluma nació con la inquietud de ser, en especial, un espacio para la narrativa, y buena parte está dedicada a ella y a la Poesía, gracias a las plumas cargadas de alma de: Teresa Frías, Carlos Aranda, Carlos Robredo, Alfonso Bengoechea, Antonio Moreno, Carmen Guíu, Susana Maroto, y Beatriz Rincón.

De la sección “Citas célebres” queremos destacar una de C. Robredo (“esta cita aún no es célebre”, dice): “El que odia, y por ello denuncia cosas superfluas, que no delitos, merece ser castigado con nuestro desprecio”. A ver qué le parece a Carlos esta de Cernuda, que puede muy bien hermanarse (o al menos emparentarse) con la suya y también retrata a varios y variados colectivos: “Triste sino nacer/con algún don ilustre/aquí, donde los hombres/en su miseria sólo saben/el insulto, la mofa, el recelo profundo/ante aquel que ilumina las palabras opacas/por el oculto fuego originario”. Cernuda.

 

La Pluma número 6, junio 2013

Hará unos dos años nos sorprendía la publicación de una revista literaria, especialmente literaria, editada por la Asociación Cultural La Pluma Del Burgo la cual, haciendo provincia, tiene su sede social en un pequeño pueblo de Tierra el Burgo, concretamente en Lodares de Osma. Seis números después, la publicación sigue adelante a disposición de todos aquellos que “tengan algo que escribir”.

En esta revista de aspecto sencillo, casi humilde, se hace bueno aquello de que lo importante es el contenido pasando a segundo plano el continente. Queremos resaltar de este número la entrevista a Felipe Cabrerizo, hortelano. Uno de esos hombres trabajadores de la tierra, que podemos encontrar en los soportales de la principal vía del Burgo vendiendo cebollas, alubias, patatas y las verduras propias de la estación. Felipe ha dedicado a esta actividad casi toda su vida, más de setenta años y ha dejado en esta entrevista unas fotos fijas de todos esos años, auténticas, de aquellas que nos gustaría tener en papel.

Por ejemplo, la barcaza cruzando el Duero desde La Rasa. Los carros cargados de verduras y hortalizas dirigiéndose a pueblos limítrofes, o no tanto, como Berlanga. Los serones cargados de cebollas para comer con chicharros. En fin, un mundo que de puro auténtico ha desaparecido, como casi todo, salvo las romanas, todavía utilizadas para pesar.

Felipe Cabrerizo acaba la entrevista diciendo “No ha sido mala vida y nos hemos aguantado bien, pero el trabajo ha sido durísimo y el cuerpo lo ha resentido”.

 

La Pluma número 5, junio 2013

-Para quienes tengan algo que escribir-

Un nuevo número de LA PLUMA ha llegado a nuestros ojos por la amabilidad de sus responsables. El editorial “Los mejores hacen las maletas”, cuyo contenido se sobreentiende, da paso a otros tiempos en “Hemeroteca”, “Pretérito imperfecto” y “La entrevista a…”, Máximo Rodrigo, pastor de Lodares de Osma, quien recuerda años de pastoreo en varios lugares, tanto de Soria como de Navarra, con la sabiduría que caracteriza a los del oficio, y que siempre se agradece.

“Bordecorex: la infancia recuperada”, de Agustín Escolano Benito –CEINCE-, rememora una visita de un grupo de investigadores en historia de la educación, a ese lugar del Sur de Soria y a esa entrañable escuela-museo.

Motes o apodos de El Burgo (II entrega, de la F a la M), calles de el Burgo (Jovellanos); otras secciones como “Con el mazo dando”; recetas; humor;  la visita y relato de ella, de Charo Arriba, a un pueblo, en este caso Recuerda, “de la alegría”, alusión a las bodegas y lagares donde se elabora el vino; y “San Isidro en Valdenarros”, de Teresa Frías, dan paso a la parte dedicada a la narrativa, muy presente en esta publicación desde sus inicios.

La Poesía la debemos –siempre se debe la Poesía- a el alma y la pluma de Aurora Hernández-Coronado, “Volveré a Madrid”; Carlos Robredo, “Celos”; Susana Maroto, “Calaveras de oro y primavera”; y GX Cantalapiedra, “Se nos fue José Luis Sampedro”.

La Narrativa ofrece un emocionante relato de Antonio Moreno, “Abrazado a mi guitarra”, donde se recoge un poema de Miguel Hernández (y pensábamos que lo conocíamos todo de él, pero no). Beatriz Rincón, “Historias”. Susana Maroto sigue con “Una burgense en Venezuela”, capítulo 4. “La hormiga y la cigarra”, de Perrín, ha sido adaptada a lo políticamente correcto por la siempre imaginativa e irónica pluma de C. Robredo (sin desperdicio, obligatorio leerlo). Y Javier Nicolás, utilizando un estilo parecido, escribe “La riada”.

 

La Pluma número 4, marzo 2013

La Pluma cumple un año 

Tal vez cuando comentamos el primer número de la revista “La Pluma”, ya felicitamos a sus responsables con el lema que fue de la casa ducal de Frías, “Sabiduría para edificar la casa y prudencia para mantenerla”, si así no hubiera sido, valga ahora, a un año vista, esa salutación. La casa-revista fue creada con sabiduría y está siendo mantenida con prudencia. Larga vida.

El número 4, correspondiente a marzo de 2013, contiene mucha creatividad, mucha literatura, mucha poesía, lo cual se agradece, tanto por esos mismos contenidos, como por la carencia de revistas centradas en la narrativa y la poesía.

A Carlos Aranda, Carlos Robredo, Antonio Moreno Maydagán, Susana Maroto, Beatriz Rincón, Freia Nicolás, y Javier Nicolás, se deben agradecer los relatos y poemas de este número, de los que vamos a reproducir una delicada poesía de Carlos Aranda, titulada Cinco flores:

 

Olor de almendra amarga
adelfa de mil flores
siesta de verano
recuerdo de amores.
Esquina en la noche
olor a jazmín
recuerdos perdidos
noche “andalusí”.

Rosas como labios
pronunciando risas
pensamientos rojos
danzando en la brisa.

Ibiscus azul
la flor de tu pelo
azul tu mirada
fría como el hielo.

Un lirio se mece
en un “blues in blue”
que larga es la noche
cuando no estás tú.

 

Por lo demás, o sea el resto de la revista, encontramos las secciones habituales, como la de “Hemeroteca”, donde se recuerda la visita que Alejandro Lerroux hizo a la villa burgense en agosto de 1931, de la que se ocupó en su día el periódico Hogar y Pueblo. “Pretérito imperfecto”, por Eloy Rioja, se hace eco de seis noticias de hace cincuenta años. “La entrevista a…”, en esta ocasión a Javier Gómez y su web “El rinconcito de El Burgo”.

En “Cosas de aquí” aparecen Discursos pedagógicos, por Agustín Escolano Benito (director del CEINCE), extraído de Tipografía LA PROPAGANDA, El Burgo de Osma, 1890. Se ocupa asimismo del crucero de la dehesa, que fue levantado por el obispo Antonio Valdés en 1651 y que “Hoy espera, erguido e impaciente, que un empresario local ponga en marcha un proyecto, ahora en estudio, que lo arropará y ensalzará”. Y también de un aspecto simpático –en ocasiones hiriente- como son los motes o apodos, por otro lado tan arraigados que, en ocasiones, es necesario acudir a ellos y no al nombre y apellidos, para obtener referencias de la persona requerida. Sigue “Cosas de aquí” comentando el relevo de don José Pablo Redondo Lagüera como director de los Cursos Universitarios de Verano de la Universidad de Santa Catalina. Y los cuatrocientos años de existencia de la Cofradía de Hermanos Mayores de la Virgen del Carmen.

La sección “Calles de el Burgo”, recorre en este número la de Hilarión Eslava.

María Pilar Ponce comenta, en la sección “Libros”, la publicación de Isabel Goig Soler La panadera del rey (y el colegial de El Burgo).

“Última hora” da a conocer el acto cultural que tuvo lugar en Berlanga de Duero, el pasado 11 de marzo, con ocasión del Bicentenario del Primer Proyecto Nacional de Educación en España (1813-2013), organizado por el CEINCE (Centro Internacional de la Cultura Escolar).

“El salero de fray Cuchara” (recetas imples para hombres en apuros), “Citas célebres”, y “Humor”, completan el número 4 de la Revista La Pluma.

 

La Pluma número 3

Tras la inicial sorpresa, hace ya algunos meses, avanza La Pluma –Para quienes tengan algo que escribir-, y nos ofrece el número 3, con una foto en la portada y el pie: “¿Japón? No, El Burgo”. Preciosa imagen que mezcla otoño e invierno, marrón y blanco, y que define muy bien el clima de estas tierras.

La revista, editada por la Asociación Cultural La Pluma Del Burgo, nació con vocación de narrativa, y son varias las plumas que en este número colaboran para hacerlo posible: Susana Maroto y José Bretones con sendos poemas, “!Adelante!” y “En Vinuesa”. Los relatos han sido escritos por Carlos Robredo (hilarante como acostumbra), Javier Nicolás, Antonio Moreno Maydagán, y Beatriz Rincón (alumna del IES Sta. Catalina).

En cuanto a las secciones fijas, Hemeroteca está dedicada al maestro Victoriano Corredor. Pretérito imperfecto, recopilado por Eloy Rioja, se ocupa de lo sucedido en los años 1962 y 1963, y el 9 de marzo de este último año, por si lo habíamos olvidado, nos recuerda que las nuevas normas para la censura prohibían, entre otros, la inmoralidad y los ataques a la Iglesia y al Estado. La entrevista de este número está dedicada al pastelero Antonio Moraga, uno de esos artesanos que elabora, entre otras delicadezas, el milhojas y la costrada.

De Cosas de aquí se ocupan el catedrático Agustín Escolano: Conferencias Pedagógicas en El Burgo de Osma (1893), y A.J. Nicolás: El Emperador Carlos V en El Burgo de Osma. El doctor Carlos de la Casa ofrece la Biografía al músico y compositor Francisco Soto de Langa. La calle es la dedicada a Daniel García Moral “El héroe de Monte-Arruit”.

Hay un comentario con el que nos solidarizamos especialmente, el titulado “Con el mazo dando”, y que se refiere a la barbarie de algunos recolectores de setas, y que acabarán, si esto continúa, con los recursos micológicos en nuestras tierras.

Y, en fin, divertimentos varios, como citas célebres, entretenimientos, humor y una receta para hombres en apuros.

 

La Pluma número 2

Saludamos en su día en nuestro blog a la revista La Pluma número 1 y a sus editores. Y ya, el tiempo vuela, ha llegado a nuestras manos el número 2. Acuartillada, manejable, austera y de interesante contenido.

Agradable sorpresa la entrevista al tabernero Pepe “el aguilera”, local de referencia, donde, cuando aún su mujer no había cambiado la cocina y la barra por el encaje de bolillos, visitábamos siempre que nos dejábamos caer por la Villa Episcopal, para degustar las exquisitas tortillas y, cuando aún quedaba algo en el puchero, las patas de cerdo guisadas. Ahora seguimos saludando a Pepe, y bebiendo unos chatos de vino de Valladolid y Toledo, rodeadas de todo el ornamento que caracteriza a la taberna Aguilera. Según palabras de Pepe, aún aguantará un rato en la taberna. ¡Qué alivio! Son pocos los establecimientos con esta solera que se pueden visitar todavía por las tierras sorianas.

Creemos que el contenido de La Pluma va a discurrir por derroteros narrativos, y lo vienen a confirmar dos relatos, uno de Javier Nicolás y el otro de Carlos Robredo, y unas poesías de Dionisio Ridruejo, además de comentarios de libros.

Hay más cosas: citas célebres, cotilleos del verano, pasatiempos, las calles de El Burgo, un tema para el debate…, ah! y “Recetas simples para hombres en apuros”, una sección que, a buen seguro, tendrá mucho éxito.

Lo mejor es que acudan al kiosco y por un solo euro se hagan con ella. Merece la pena, que es poca, porque, repito, sólo es un euro.

 

La Pluma número 1

Un tenue sonido me advierte de la llegada de un mensaje. Estoy leyendo “La verdad sobre Tierno Galván”, una de esas biografías con las que se empeñan sus autores en desmitificar al protagonista y que en este caso dedica buena parte de la misma a demostrar que no era de origen soriano, resultando finalmente de esa demostración que tanto su padre como su madre lo eran. Una reducción al absurdo, o algo así. Tardé pues en ver el mensaje. Era de mi amigo el poeta y escritor Carlos Robredo, afincado en El Burgo de Osma y venía acompañado de un documento.

Sorpresa y admiración a partes iguales. Me enviaba una delicada revista cuya portada, con la Villa Episcopal silueteada y un tintero del que emerge una pluma, avisaba las intenciones del contenido, más futurario que futurista. Quiero decir que puede esperarse de la revista “La Pluma” un futuro inclinado decididamente a la Literatura y la Poesía, revista que todavía no existe en Soria. Y puede esperarse, ciertamente, ya que a los dos directores de este proyecto editorial –Carlos Robredo y Javier Nicolás- les sobra talento e imaginación para que así sea.

De momento, la revista, con 38 páginas, es una mezcla necesaria de ambos artes y noticias relacionadas con El Burgo de Osma y su Comarca. No huele a rancio, todo lo contrario, ya que incluso las viejas noticias están tratadas, y lo que es muy importante, mostradas, de forma sutil y fresca, como recién producidas.

En este primer número puede leerse una semblanza del burgense Dionisio Ridruejo, a quien este año dedicarán homenajes por el centenario de su nacimiento. Una larga entrevista con Carlos Aguirre, autor de “El Burgo de Osma en la Guerra de la Independencia”. Las alfombras de flores de El Corpus. Las calles de El Burgo. Un relato de Carlos Robredo. Y muchas más colaboraciones, noticias…

Tanto la suscripción como el precio de la revista están al alcance de cualquier bolsillo. La periodicidad será trimestral. Las páginas abiertas a todo el que tenga algo que decir y quiera hacerlo más allá de las barras de los bares.

Desde aquí quiero saludar con cariño a esta nueva publicación de la que estoy segura nos aportará momentos muy interesantes y divertidos, además de hacernos reflexionar.

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