A Pie por Soria

Por la Comarca de Caracena (1)
(Tarancueña-Caracena-Madruédano)

por Javier Mozas Hernando

pulsar para ampliar las fotos bajo este icono


Tierras de CaracenaLa ruta que vamos a empezar discurre por los parajes conocidos como los páramos sorianos, paisaje de una gran dureza, pero de bello contraste a su vez. Son las últimas estribaciones de las sierras de Ayllón y de Pela, complementadas con largos valles llenos de coloridos formados por sus diferentes cultivos de secano.

Son pueblos que han quedado estancados en el tiempo, en la evocadora época medieval, y que sólo han sabido evolucionar a golpe de tractor. Mantienen aún su pequeña estructura urbana, que en la actualidad se ha quedado grande debido al efecto de la emigración de los años 60 y 70 de este siglo que está a punto de finalizar. Antes de partir de cada pueblo, bebe del agua natural de las fuentes de cada lugar, directamente conducida desde sus manantiales.

Nacieron en plena Baja Edad Media (siglos XI al XIII). Poco antes, había sido la zona más disputada entre los reinos cristianos del Norte peninsular y el Califato de Córdoba primero (hasta el año 1031), y con el reino taifa de Toledo después. Después de la mal llamada "Reconquista" de estas tierras, fueron organizadas en Comunidades de Villa y Tierra, siendo incluidas las de nuestra ruta en la llamada Comunidad de Villa y Tierra de Caracena.

Las Comunidades de Villa y Tierra nacen a partir del siglo XI, tras la muerte del caudillo árabe al-Mansur (Almanzor), como una nueva manera de repoblación y organización administrativa del territorio cristiano. Su eje será la Villa, capital de la Comunidad, provista de una fortaleza y capacitada en nombre del rey para organizar su Tierra con las aldeas que la integran. Cada Comunidad dependía directamente del rey, sin tener en cuenta su importancia. Este sistema administrativo se va a mantener durante toda la época medieval y moderna.

A lo largo de los siglos mantendrán sus principales características invariables, algunas aportadas por los nuevos cristianos repobladores, pero otras continuadoras de ancestrales tradiciones arquitectónicas, como la arquitectura popular de las casas, con zócalo de piedra, pared de adobe (sustituida en algunas casas por piedras más o menos regulares), y techumbre de maderas y tejas.

El punto de partida es Tarancueña. A este pueblo se accede por la carretera provincial que une Retortillo de Soria con la Nacional 110 a Ayllón, tras pasar por el famoso yacimiento celtíbero-romano de Tiermes.

Este pueblo tuvo mucha importancia en las luchas que hemos citado antes, entre cristianos y árabes hace un milenio, porque está situado a la salida (o entrada, depende de cómo se mire) del cañón del río Caracena, famoso por ser punto de control del territorio y de esta vía de comunicación.
A la entrada hay un magnífico frontón, preludio de la importancia que está empezando a tener en estos tiempos actuales, y manifestado con la construcción de nuevas residencias al lado de la carretera. El frontón está exento, y es bastante alto.
Adentrándonos en el pueblo, y sin llegar a su plaza mayor, nos toparemos de golpe, y entre pequeñas callejuelas, con la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Remedios, en proceso de restauración gracias al tesón y esfuerzo de las ayudas de sus vecinos y simpatizantes.
A mano derecha de la iglesia, se entra en la plaza mayor del núcleo, rectangular, y con una fuente en medio de la misma.


Castillo de CaracenaCuenta la leyenda que en el paraje de "El Corralón" estuvo situado el antiguo poblado, al cual se hace referencia por la razzia árabe de Almanzor en el año 981, por ser fortín situado en una calzada que defendía el camino más directo entre Atienza y las fortalezas del Duero. También por sus calles se pueden contemplar varias estelas funerarias, manifestación patente de la antigüedad de la población.

Dejando Tarancueña, y si se coge el camino del cañón, se llegará a Caracena. Por el camino, siempre junto al afluente, se puede contemplar la belleza del paisaje que puede llegar a proporcionar unos parajes tan duros, con barrancos en algunos tramos del mismo.

Caracena

Una vez en Caracena, el viajero sentirá que todavía está viviendo en la época medieval. Cruza el puente románico sobre el río Caracena, y adéntrate en el pueblo. Situado en lo alto de un cerro, en la época moderna tuvo su gran importancia (con los duques de Frías y de Uceda), pero en la actualidad es de los pueblos más deshabitados.

También debió de ser importante en la época medieval, cuando Almanzor realizaba sus campañas por estas tierras. De ésta época la leyenda popular hace derivar su nombre, cuando un caudillo árabe, al ser sorprendido por los cristianos en plena cena, exclamó "¡Cara cena nos costó!".

Sólo entrar en el pueblo, nos encontramos con la primera iglesia románica, la de Santa María de Barrio Gormaz (del siglo XII), y adosada a una torre de época musulmana, lo que le da un aspecto bastante austero.

Ruta del románico: Tierras de Caracena

Siguiendo nuestro camino por el interior del núcleo, llegaremos a la plaza mayor, bastante irregular, pero que da una idea clara del poder de un señor castellano en los tiempos modernos: en medio de la plaza, majestuosa, de piedra, se levanta el rollo jurisdiccional o picota, de estilo renacentista. Era el símbolo del poder feudal y en donde se ejecutaban los bandidos.

Subiremos por el camino, pasaremos de largo del mesón (a la bajada habrá tiempo más que merecido para descansar), y llegaremos a la segunda iglesia románica, la de San Pedro, construida en el siglo XII y declarada Monumento Histórico Artístico Nacional como reafirmación de su belleza y valor histórico-artístico. Es de notar su admirable galería porticada, de estilo románico, con capiteles historiados, y su fuerte torre cuadrada.

Un poco antes de llegar a la iglesia, casi en frente del mesón, están las ruinas de lo que fue la cárcel, otra manifestación del poder señorial construida en el siglo XIII. De su posible belleza se puede contemplar en la actualidad una ventana.


Castillo de CaracenaContinuando por el camino de subida, aunque parezca que no haya nada, llegaremos a la cima de la montaña y nos sorprenderemos al contemplar el castillo, tan enorme y escondido a la vez, que parece mentira que no se vea desde abajo. Fue construido en la época medieval, pero fue totalmente renovado a finales del siglo XV. Conserva gran parte de la construcción, tanto del perímetro murado como del interior.

Desde lo alto del cerro, se puede contemplar los más hermosos parajes, formados por los cañones que rodean al pueblo. Y para descansar y asimilar lo que hemos disfrutado en este pueblo, al bajar por el camino de vuelta, se puede entrar en el mesón antes citado, que suele estar abierto.

Volveremos a cruzar el puente románico, y todo recto, atravesando montañas y valles sin seguir un camino de tierra, se llega a Madruédano. Simplemente se sube el cañón y se sigue en el alto.

Madruédano 

A este nuevo pueblo se llega por detrás, observando que descansa tranquilo en la ladera de una montaña con forma de colosal esfinge, en medio de un valle rodeados por montañas y mesetas.

MadruedanoTodas las calles llevan a la plaza mayor, rodeada de los principales elementos de la población. El primero es el frontón, tan típico en estas tierras para practicar el juego de la pelota. Y el segundo es el bar, abierto en ciertas épocas del año. Subiendo por el lateral del frontón, se llega a la iglesia parroquial de San Quirico y Santa Julita, dedicada a dos santos mártires del Norte de África de los que no se sabe el porqué de su advocación tan lejana. A esta iglesia, reconstruida al menos en tres ocasiones, se entra por una pequeña galería porticada románica, y una puerta de estilo neoclásico. En su interior se puede contemplar un retablo barroco grandioso y de enorme belleza.

Atravesando todo el pueblo, se llega a la fuente, con agua que viene directamente de un manantial natural, y una poza para lavar la ropa a mano que aún continúa en uso. Continuando por este camino, atisbaremos en seguida la pequeña ermita de época moderna dedicada a la Virgen del Val, que en la actualidad tiene adjunto el pequeño cementerio de la localidad.
Si tienes curiosidad por la estadística, por ese mismo camino a la derecha, está situada una de las naves ganaderas más grandes de Europa (al menos así era cuando se construyó hace poco más de una década). En la actualidad, claro está, seguro que las hay más grandes, pero no con mejor ganado ovino para hacer unas buenas chuletas de cordero.

MadruédanoVolviendo al pueblo, se pueden subir a dos cerros que son de notable altitud y larga visión panorámica. El Castillo es el cerro sobre el que se asienta el pueblo, y desde él se dominan el resto de montañas que le rodean, y los dos hermosos valles. Su silueta y su nombre evocan alguna población pasada. El otro cerro es el de San Cristóbal, al Este del anterior. Es uno de los más altos de la comarca, desde donde se puede observar el castillo de Gormaz, o incluso en días despejados, hasta la mismísima Soria.

A la salida de este bello pueblo, cerca de su acceso por su carretera, hay un segundo camino por el que se accede a la ermita de la Virgen de las Angustias, de época moderna como la otra ermita, lo que denota la pujanza económica que llegó a tener este pequeño pueblo.

Saldremos de Madruédano rodeando el cerro de El Castillo, por cualquiera de los dos caminos y que al final se juntan en uno sólo en dirección a Tarancueña de vuelta, siguiendo un camino de tierra hasta dar con el cañón de Caracena. Desde esa posición, se puede observar la maravillosa vista panorámica, y bajo este barranco, Tarancueña, punto de principio y fin de nuestra ruta.

Comarca de Caracena (2) 

© Javier Mozas Hernando
jamoher@alumni.uv.es

 

Caracena

Comarca de Caracena (2) 
Ruta del románico: Tierras de Caracena
Amojonamiento en el lugar de Modamio
Despoblado: Santa María del Val
Caracena. La ecología desconocida, Fernando Sanz Antón

Caracena, en el blog de Juan Carlos Menéndez
Caracena de Nicolás Rabal - Ángel Almazán 
Yacimiento de Tiermes  Asociación de Amigos del Museo de Tiermes
CASTILLOS DE SORIA de Jaime de SosaCastillos de Soria--> Caracena 
Fuentes y Manantiales de J. I. Esteban JaureguiFuentes de Caracena
Cumbres de Soria - San Cristóbal

VIKENSROBBOT  Comer y Dormir

VOLVER Volver a Rutas por las Comarcas

Recuerda, tenemos más rutas:

El Sur Provincial (1)
El Sur Provincial (2)
El Sur Provincial (3)
Tierras Altas o Sierra del Norte (1)
Tierras Altas o Sierra del Norte (2)
Tierras de Almazan
Tierras del Burgo
Comarca de Caracena (1)
Comarca de Caracena (2)
Sierra de Montes Claros
Sierra de Montes Claros o del Alba
Quintana Redonda y sus barrios
El Campo Taranz
Tres ríos para cuatro pueblos
El caserío de Algondrón
"El Valle" de los ríos Razón, Razoncillo y Tera
Ruta de la resina
Altos de Barahona
Por antiguas tierras sorianas
Rutas por los Ríos
Rutas por los Humedales
Rutas por las Comarcas
Rutas de la Despoblación
Rutas Vías Romanas
Rutas del Románico y el Gótico
Rutas Literarias
El Tren en Soria
Los Caminos de Santiago en Soria

Volver a A pie por Soria

Y aún hay más en otras Webs sorianas, inténtalo con el VikensRobbot, todos los pueblos de Soria

 

FORMULARIO  esperamos vuestras Colaboraciones

© Aviso legal todos los textos de las secciones de Pueblos y Rutas, pertenecen a la obra general Paseando Soria de Isabel y Luisa Goig Soler y tienen su número de Registro General de la Propiedad Intelectual: 00/2003/9219.
Los trabajos originales de Etnología, Historia y Heráldica también están registrados por sus autores.
Así mismo los textos de los libros de las autoras están protegidos con su correspondiente ISBN

página principal soria-goig.com