Vocabulario y Argot Popular en trance de desaparición
en Quintanilla de Tres Barrios

Leopoldo Torre García

 

Expresiones

ALZAR A VER A DIOS.- Toque de campanas en la celebración eucarística que coincide con el momento en que el sacerdote toma la sagrada hostia.

A MEDIO ANDAR.- Cosa u objeto desgastado. Expresión utilizada para dar a conocer que una prenda o cualquier otra herramienta o utensilio está usada o ha sido utilizada.

A TUTIPLEN.- En abundancia. Abastecerse de algo en grandes cantidades para satisfacer la necesidad.

CARDAR LA LIENDRE.- Darle a uno para el pelo. Pegar a alguien sin demasiado ímpetu por cosa de poca importancia. Esta expresión puede tener su procedencia en el modo de despiojar las liendres del cabello. Es posible que se hiciera a base de pequeños golpes en la propia cabeza para machacarles.

COGER UNA COGORZA.- Estar totalmente borracho.

COGERLAS A BOTE Y BOLEA.- No dejar pasar ni una. En las conversaciones se dice de aquel que está a la expectativa y no pierde la oportunidad de contestar a cada palabra que diga su oponente. Persona oportunista. Semejante a la expresión "estar a la que salta".

CORRE QUE SE LAS PELA.- Se dice de quien sale de estampida de un sitio o lugar porque tiene prisa o le acecha el peligro de llevarse una paliza.

CORTAR PIE.- En el argot popular del lagar era una expresión que se aplicaba a la elaboración del vino mosto y el método utilizado para exprimirlo. Consistía en ir abriendo alternativamente cada una de los cuatro caras y echar la uva al centro de la pila donde un dispositivo de maderos y tablones formaban el armazón o castillo que servía para el prensado mediante la suspensión del pilón*.

DAR VUELTA.- En tiempo de invierno durante la paridera del ganado lanar, se tenía la costumbre de acercarse al corral, antes de irse a dormir, para ver si alguna oveja había parido.

DE AQUÍ TE ESPERO.- Hecho o acontecimiento de gran importancia o envergadura.

EN CHICHOTA.- Se dice de los pajarillos, en el nido, de pocos días que tienen el buche verde y están comenzando a echar el plumón.

ESTAR A ABUCIAS.- Estar a expensas de algo o de alguien con la sensación de perder el tiempo.

ESTAR CALAMOCANO.- Situación en que se encuentra aquel que ha bebido más de la cuenta. Estar borracho o bebido.

ESTAR EN AYETAS.- En ayunas. No haber probado bocado alguno.

JINO-JINO.- Voz o sonido onomatopéyico que se usaba para llamar al cochino y llevarle de un lugar para otro. Normalmente se hacía utilizar también el sonido del caldero simulando que en él se llevaba la comida.

JODER LA PROCESIÓN.- Que alguien venga a importunar o molestar en lo que se está haciendo. Fastidiar a uno el invento por no ser de su gusto o llevarle la contraria.

LAS PATAS LE VALIERON.- Salir de estampida porque algún peligro le anda al acecho.

NO ESTAR CATOLICO.- Persona que no se encuentra bien de salud. También se suele aplicar a animales o alimentos que no se encuentran en buen estado.

PASAR LAS DE CAIN.- Momentos de penuria causados por determinados motivos que suelen influir en la situación personal sea ésta física, anímica o económica.

PASARLAS CANINAS.- Tener dificultades extremas y pasarlas muy estrechas por no tener con qué alimentarse.

PINGAR EL JOPO.- Beber alcohol en exceso. Estar bajo los efectos etílicos.

PITA-PTIA.- Expresión onomatopéyica usada para llamar a las gallinas para su recogimiento.

RICHA-RICHA.- Voz onomatopéyica con que solía llamarse a las ovejas para conducirlas a un lugar determinado. También solía utilizarse la expresión "rita-rita" con el mismo significado.

SOBAR LA BADANA.- Dar a alguien una paliza o un buen escarmiento. También se suele utilizarse la expresión como zurrirle a uno.

UNTAR EL MORRO.- Darle a uno un buen escarmiento por meter las narices donde a no le llaman.

Vocabulario

ABOZUNAR.- Caer de cabeza al suelo sin poderse levantar. Es un vocablo que se suele utilizar cuando una caballería cae y queda clavada la cabeza en el suelo sin poderse menear por el efecto de los arreos o del peso de la carga que se le viene encima.

ACIRUTA.- Tener un hambre feroz. Se dice de quien come demasiado deprisa por este motivo.

ADRA.- Turno, vez. Control utilizado para llevar a cabo algún trabajo municipal en el que participaba el vecindario.

AGUADERAS.- Dispositivo de madera que se acoplaba a los lomos de la acémila (asno o mulo) para transportar cuatro cántaros de agua. Mediante un par de ganchos de hierro curvados se unen a dos tablones rectangulares en cuyo espacio se abren dos agujeros para insertar los cántaros.

AGUDO.- Se dice de la persona que camina de prisa. A veces también se utiliza para manifestar la soltura de alguien que por la edad o el estado de salud denota una soltura fuera de lo común.

ALBOLARIO.- Se le tilda de tal guisa a la persona alborotada que va a su aire y no se para en apreciaciones ni se atiene a lo que se le dice.

ALCOTANA.- Clavo en forma de alcayata cuya función consiste en unir el pilón con el usillo en el dispositivo utilizado en el lagar o jaraíz para el prensado de la uva.

ALDADA.- Cantidad de algo que se lleva sobre el alda.

ALMORCAR.- Amorcar. Dar topetazos con la cabeza los animales de cornamenta.

ALZAR.- Levantar la tierra con el arado estando en periodo de barbecho.

AMODORRARSE.- Adormecerse, entrar en estado de somnolencia y recogimiento.

AMOGARSE.- Enmohecerse.

AMONTONARSE.- Juntarse. Vivir en estado o situación matrimonial sin estar casados.

AMORECERSE.- Juntar a la vaca con el toro cuando está en celo para cogerse, cubrirse o preñarse.

ANDADA.- Querida, amante, concubina.

ANDOSCA.- Oveja que tiene menos de dos años. En la práctica se la suele
conocer por el estado de los dientes.

ANGARILLA.- Armazón de hierro o de mimbre de forma cóncava hecho con dos varas y acabado en cuatro asas que se llevada por dos personas y se utilizaba para transportar cosas.

ANGUARINA.- Gabán de paño tosco y sin mangas que se utilizaba para resguardarse de la lluvia o del frío.

ANGUARINAS.- Figuradamente, se decía de la persona chaquetera que le da coba a todo lo que se le pone por delante.

AÑADA.- Cada una de las dos partes en que antiguamente se dividía el terreno de un pueblo a efectos del aprovechamiento de pastos para la ganadería. Antiguamente el término municipal se solía dividir en dos partes u hojas, uno se dejaba para pastos y el otro se utilizaba para las labores agrícolas. Al año siguiente se cambiaba las tornas. De esta manera, además, se aprovechaba el excremento del ganado como abono.

AÑINOS.- Lana de poca calidad que solía salir de la barriga de las ovejas.

APORCAR.- Labor que consiste en acumular tierra junto al tronco de las plantas. En el caso del viñedo quedaba amontonada junto a la cepa para aumentar la nutrición de agua. El apuerco se llevaba a cabo con la azada, posteriormente también con la yunta de mulos, y tenía lugar durante los meses de junio y julio, a veces por la noche aprovechando la luz de la luna y después de dejar de segar. La operación contraria era el excavo.

ARNERO.- Arel, cedazo o criba para limpiar el cereal en la era o las legumbres.

ARPAR.- Reventar la barriga del animal por empacho o por enfermedad. Por extensión se solía decir lo mismo cuando una persona comía mucho.

ARTESA.- Cavidad de madera de forma rectangular que se utilizaba, por lo general, para preparar y condimentar la carne de la matanza. También solía utilizarse para guardar la harina.

ARREGUÑAR.- Doblar desordenadamente o de mala forma o manera el papel o la ropa.

ARRENGADA.- Almorta. Clase de legumbre de tamaño menor que el haba y que por lo general se destinaba a alimento de animales (cerdos). Se las conocía también con los nombres de guijas*, muelas*, o titas*.

ARRENGUILLADO.- Estar molido o dolorido por el exceso del trabajo o como consecuencia de las condiciones físicas.

ARRETURAR.- Arar un terreno que estaba en baldío.

ARROBA.- Medida de peso para la uva. En la contabilidad que se llevaba a cabo en el lagar, los pesos de la uva se traducían en arrobas, libras, cántaras, etc.

ARROMANADOR.- Persona que se ocupaba de realizar los pesos de la uva en el lagar. El nombre, que pudiera ser pesador, le viene del instrumento utilizado para pesar el fruto: la romana.

ASPA o ASPADILLA.- En el lagar, nombre que se le daba a un madero corto escuadrado que se colocaba en la parte anterior y posterior de la pila por encima o por debajo de la viga, en función del tipo de trabajo realizado, y formaba parte del armazón del castillo, que eran los maderos y tablones que se ponían para exprimir la uva.

ASPEARSE.- Estar cansado, decaído, por causa del trabajo realizado.

ATADERO.- Paja de centeno que una vez sacado el bálago se utilizaba para hacer ataderos. Para ello se unían los extremos de las espigas en forma de nudo o lazada. Servían para atar las gavillas o los haces de mies, forraje, leña. Se le conocía también como vencejo* una vez había hecho su uso y se utilizaba para hacer fuego o chamuscar al cerdo en la matanza.

ATAJO.- Rebaño o redil de ovejas.

ATURRAR.- Amodorrarse el ganado por el efecto del calor. En el verano, cuando las ovejas quedaban bajo el efecto, el pastor las acarreaba al corral hasta bien pasada la tarde en que de nuevo las sacaba a pastar.

AZUPAR.- Azuzar. Acechar o incitar a los perros a pelearse o a echarles contra algo o alguien.

BALAGO.- Caña de cereal de centeno. Sacar el bálago consistía en desgranar las espigas golpeándolas en manojos sobre la base del trillo o cualquier otra madera. Una vez limpias de grano servían para hacer los ataderos.

BALLARTE.- Soporte plano de tablas de madera utilizado para el transporte.

BARBECHO.- Tierra de labor sin cultivar. Erial.

BARDA.- Capa de leña, tomillos o estepas, que se colocaba encima de una pared de adobe (por ejemplo de un corral) para protegerla de la intemperie.

BARRIGUERA.- Cincha o correa que apretaba los aparejos del animal y le pasaba por la barriga.

BARZON.- Trozo de madera hueco de forma ovalada que cuelga del yugo o ubio por el que se introduce el timón del arado u otro soporte de arrastre.

BAZUQUEAR.- Mover o removerse un líquido por efecto del traqueteo.

BELORTA.- Cada una de las dos abrazaderas del arado romano que servían para unir el timón con la cama.

BARRIONDA o BERRIONDA.- Palabra que deriva de berraco, semental. Estado de celo de la cerda para ser fecundada por el berraco. Era usual que cuando ello ocurría se la llevara al semental para intentar que se cogiera. Por este servicio, el dueño del berraco cobraba un importe determinado en metálico o en especie.

BIELDO.- Herramienta semejante a la bielda aunque de madera y con los gajos más anchos utilizada por lo general para aventar la mies.

BINAR.- Dar una segunda vuelta de arado a la tierra. Llevar a cabo una segunda cava a las viñas.

BORRA/BORREGA.- Oveja menor de un año que no ha llegado a parir.

BRIDA.- Brocal o freno que se le coloca al mulo con las riendas y el correaje que sirve para sujetarlo a la cabeza del animal.

CAGANIDALES.- Se dice de quien mete las narices en todos los asuntos aunque no sean de su incumbencia ni le importen lo más mínimo.

CAGARRUTA.- Excremento de forma redondeada que defecan determinados animales herbívoros: ovejas, cabras, conejos. En Quintanilla hay un paraje conocido como "Cagarruta".

CAMA.- Parte del arado romano que va del dental al timón sobre la que va superpuesta la reja.

CAMORRA.- Punta, extremo diminuto de alguna cosa. Un poco de algo insignificante.

CANDIL.- Recipiente de aceite o petróleo para emitir luz a través de la mecha que estaba en contacto con el líquido.

CANILLA.- Grifo o espita de la cuba para extraer el vino. Antiguamente solían ser de bronce.

CANTARA.- Medida de capacidad equivalente a dieciséis litros. Garrafa de esta cavidad.

CANTARERA.- Banco de madera con dos o más aberturas para introducir los cántaros del agua.

CARDAS.- Cada una de las dos tablas de madera de forma rectangular con púas y con agarradero que se utilizaba para escarmenar la lana, la cual se introducía entre ambas y con un movimiento en vaivén se iba desmenuzando el compacto de la misma.

CAREAR.- Ocupar el ganado los sembrados sin poder hacerlo. Pastar las ovejas en propiedad ajena, por ejemplo cuando el pastor se despistaba o se quedaba dormido.

CARILLO.- Semejante, igual o parecido en color, forma o aspecto.

CASCAR.- Hablar más de la cuenta. Persona a la que le gustar darle al palique. También tiene el significado de pegar a alguien sin demasiado ímpetu.

CASTILLO.- En el lagar, dispositivo de tablones y maderos colocados sobre la uva para su prensado por el efecto de la presión que sobre él ejerce el pilón.

CELEMIN.-Medida de capacidad (áridos) equivalente a dos quilos de peso. Cajoncito de madera de forma rectangular equivalente a esta capacidad.

CERNADERO.- Trapo o lienzo que se coloca sobre la ropa al hacer la colada.

CERNERO.- Criba o arel utilizado para cernear la harina.

CESTO.- Cuévano de mimbres utilizado para recoger la uva y transportarla al lagar. En sentido figurado, se utilizaba esta palabra para denominar a una persona que está gorda, como un cuévano.

CHALINA.- Bufanda, tapabocas o tapamorros.

CHANGARRILLO.- Cencerro pequeño.

CHANGARRO.- Persona que está un poco pasada de rosca, sonada.

CHASCARRIAR.- Crujir.

CHINGAR.- Beber en demasía alcohol.

CHINGUETE.- Beber a chorrillo, por ejemplo a porrón.

CHICHOTA.- En lo más alto.

CHIRLE.- Sirle. Cagarruta*, excremento del ganado ovino.

CHOSPO.- Salto o brinco que dan los animales, aunque en ocasiones se aplicaba también a personas. Figuradamente se decía de aquel que utilizaba un vocabulario soez dirigiéndose a otras personas o animales.

CHURRE.- Líquido, ya sea caldo, salsa o cualquier otro fluido que sale o brota de alguna parte por efecto de la prensión o al ser exprimido.

CHUZO.- Palo en forma de lanza acabado en punta de hierro que utilizaban los viñaderos para defenderse de los peligros que les acechaban. También suele llamársele así al carámbano en forma de pirulí de hielo que cuelga del alero de los tejados en días de crudo invierno por el gélido ambiente sobre la lluvia.

CINCHA.- Correa que se ajusta a la barriga de los animales de carga para sujetar los aparejos o arreos.

CIRATE.- Acirate. Separación del terreno, generalmente entre dos fincas o bancales, a diferente elevación o desnivel y que aparece en liego.

COCION.- Tinaja grande en la que se introducía la ropa para dejarla a remojo antes de ser lavada.

CODUJO.- Persona o cosa de pequeño tamaño.

COGERSE.- Quedar preñada o cubrirse la hembra del semental.

COLLERA.- Aparejo que se coloca en el cuello del animal para uncirlo al ubio o yugo.

CORBETOR.- Cobertor. Especie de cubrecamas.

CORBETERA.- Transposición de letras por cobertera. Tapa o tapadera.

CORTAPICHA.- Tijereta.

COTORRO.- Alto, ribazo, cerro; elevación del terreno.

CRIBA.- Cernadero o arel para separar el grano de la paja.

CUARTILLA.- Medida de capacidad equivalente a cuatro litros.

CUBAJE.- Toneles o recipientes destinados a recoger el vino.

CUBRIRSE.- Cogerse. Quedarse preñada la hembra del semental.

CUCHARRENA.- Cuchara de considerable dimensión.

CULEAR.- Se dice de la persona que no para de hacer cosas, aunque sean sin importancia, yendo de un lado para el otro pasando el tiempo. Estar entretenido inquieto o distraído.

CULEAR.- Arrecular los animales con la carga por imprevistos en el terreno, lo cual suponía resbalar y dar zarpazos con sus patas yendo de culo, hacia atrás.

CUNACHO.- Canasto de mimbres o espadañas para recoger productos del campo.

DENTAL.- Parte del arado romano incrustado entre la reja y la cama unida por la telera.

ENCANADO.- (Estar). Quedarse sin habla por el efecto de un golpe recibido. Suele ser frecuente en el caso de los niños cuando se hallan en este trance y no vuelven en si, como si les faltase la respiración. En estos casos lo que se les hacía era darles unos golpecitos en la espaldan para hacerles reaccionar y recuperar el habla.

ENCANECERSE.- Ponerse rancio y de color blanco. Enmohecerse.

ENTRAR.- Penetrar, fornicar. Llevar a cabo el acto sexual.

ESBARAR.- Resbalar.

ESBEIDO.- Sin apenas sustancia, insípido, deslavado.

ESBORAR.- Desgastarse la pared por la acción y causa de la climatología.

ESCABULLIRSE.- Escaparse por algún lugar repentinamente sin ser visto.

ESCAL.- Disposición de los haces de mies en forma cuadrada o piramidal.

ESCALERILLA.- Paladar. En la matanza era costumbre descarnar esta parte y asarla.

ESCARDAR.- Quitar los cardos de los sembrados. Esta operación tenía lugar por los meses de mayo/junio y consistía en ir cortando los cardos mediante una orquilla y una hoz.

ESCARZOSO.- Se dice de la carne o del pescado cuya textura resulta áspera al paladar, se hace pesada y por tanto de no fácil masticación.

ESCARRAMAR.- Desparramar, extender algo.

ESCARRAMPARSE.- Abrirse de piernas.

ESCOSCAR,- Quitarse uno algo de encima, por ejemplo el sueño, espabilarse.

ESCRIÑO.- Cesta de paja de centeno cosida con mimbre, espadaña o esparto utilizada, entre otras funciones, para sacar la harina.

ESMOROÑAR.- Raspar, raer o arañar.

ESMOTAR.- Extraer, sacar las vainas de las matas de las legumbres. Estampa típica de antes era ver a la gente sentada en la calle realizando esta faena.

ESPARAGAÑA.- Espadaña, planta cuyas hojas se emplean en la cestería.

ESPIAZAR.- Barbarismo por despedazar, hacer trozos.

ESPICHARLAS.- Morirse.

ESPURRIADERA.- Diarrea, expulsión líquida del vientre.

ESTORBAR.- Acudir a la llamada del Ayuntamiento para realizar algún trabajo en comunidad, como podía ser la hacendera.

ESTREMIJO.- Losa de madera.

ESTROMPAR.- Destrozar, romper algo. Tirar contra el suelo para deshacerlo.

ESVINAR.- Cambiar el vino de un recipiente a otro, por lo general de la cuba a garrafas.

FAJERO.- Vocinglero. Persona alborotadora que grita desaforadamente en una discusión.

FANEGA.- Medida de labor equivalente a dos medias de cereal.

FARFALLO.- Manera de llevar algo puesto de mala forma o traza.

FATO.- Olor. Se le atribuía a ciertos animales para seguir el rastro.

FRESQUERA.- Armario de pequeñas dimensiones para guardar los alimentos y preservarlos del calor.

FUMARRO.- Cigarro.

GALANO.- Trozo pequeño de vidrio roto.

GALFADA.- Montón o cantidad de alguna cosa.

GAMELLA.- Recipiente de madera de forma cuadrada o redondeada utilizado para hacer la masa o para condimentar la carne.

GAMELLON.- Recipiente donde comen los cerdos.

GARGARMERO.- Garganta, traquea.

GARRAMECHO.- Trozo de tela o trapo en mala calidad y en mal estado.

GAVILLA.- Haz o manojo de mies, leña o cualquier otra clase de hierba.

GRAMADERA.- Instrumento o utensilio de madera de forma redonda semejante a la criba o el arnero utilizado para cribar o separar la grama.

GUIJAS.- Almorta. Legumbre de la familia de las habas pero de menor tamaño cuyo cultivo se destinaba como pienso de animales. Se le conocía también con los nombres de arrengada*, muelas* o titas*.

GUINCHON.- Se dice de aquello que aparece en forma de pico. Se utilizaba lo mismo para definir un terreno de forma triangular que para un desgarro de la piel o de la ropa de estas características.

HACENDERAS.- Ocupación en trabajo comunitario para efectuar alguna reparación. Las hacenderas solían mantener ocupados prácticamente todo el día al común vecinal en llevar a cabo alguna faena. Era costumbre que por noche el Ayuntamiento reuniera a los vecinos participantes en el salón para merendar invitando él al vino. A lo largo del año solían haber varias hacenderas en función de las necesidades requeridas.

HACINA.- Disposición organizada de los haces de la mies en la era semejante al escal pero de mayor dimensión.

HORCA.- Utensilio de madera de una sola pieza, mango largo y acabado en dos cuernos o pinchos. Por lo general sea utilizaba en las faenas de la era.

IGUALA.- Acuerdo o trato pactado a cambio de los servicios recibidos. Se pagaba a diferentes profesionales, normalmente como complemento o en sustitución de moneda. Era el caso del médico, veterinario, cura, etc.

JALBEGUE.- Tierra o cal arcillosa de color blanco que se usaba para blanquear las paredes de tierra o adobe.

JARCIA.- Grupo de personas, animales o cosas.

JERGON.- Colchón relleno de paja, hojas de maíz o cualquier otro complemento de similares características (a veces de lana).

JINCHAR.- Punzar o pinchar algo o a alguien con un palo u otro objeto.

JUBON.- Vestidura ceñida al cuerpo que cubre desde los hombros hasta la cintura.

JUMENTO.- Aparatosidad de algo, persona o cosa. En ocasiones se le definía a una persona con este vocablo, "vaya cacho jumento que estás hecho".

JUSTILLO.- Prenda interior de mujer.

LAGAR .- Jaraíz. Edificio y depósito donde se lleva a cabo el prensado de la uva. Está formado por un compartimiento grande de cemento, la pila, donde se echa la uva para exprimirla; otro mucho más pequeño, la pililla, en la que va a parar el vino, y un dispositivo de prensado formado por la viga y el pilón.

LAGARTENA.- Lagartija.

LAVIJA.- Trozo de hierro cilíndrico que se introduce entre dos partes para facilitar el movimiento del arado o cualquier otro dispositivo de tiro con el barzón.

LIMARAZO.- Limazo. Viscosidad o babaza que aparece en el parto de los animales.

LIVIANO.- Pulmones de los animales que se utilizaba como alimento guisado con el resto de menudencias (asadura).

LUMINARIA.- Hoguera que todavía hoy se suele hacer durante la víspera de las fiestas del lugar para conmemorar una efeméride. Las luminarias llenaban de júbilo esos momentos dando paso a una fiesta singular (san Juan) o patronal (volteo de campanas) en cuyo jolgorio participaban chicos y grandes.

MACHORRA.- Oveja que permanece sin preñar.

MALADAR.- Echar a perder. Destrozar o estropearse algo.

MAMOLA.- Mentón.

MANTILLO.- Mantón.

MARZALA.- Cerda de poco tiempo.

MARRANOS.- En el lagar, palos entrecruzados utilizados en el armazón del castillo. También se utilizan como calzos en cubas o cubetos.

MASERA.- Trapo que se utilizaba para tapar la masa y sobre el que se colocaba después la misma para ir haciendo las hogazas.

MEDIA.- Medida de capacidad para cereales equivalente a doce kilos y medio. Su forma es la de un cajón de madera alargado con un asa en un extremo y biselada en el otro.

MEDIA ARROBA.- Medida de capacidad equivalente a ocho litros que se utilizaba para repartir el vino mosto. Su forma era la de un cántaro de hierro con asa. También era conocida como media cántara.

MENAYA.- Palabra que se utilizaba para dar a entender la preferencia de algo sobre su equivalente o semejanza.

MENDRUGO.- Trozo de algo, por lo general pan, duro.

MENUDENCIAS.- Sobrantes de algo.

MISERERE.- Celebración de la liturgia en tiempos de Cuaresma. Nombre de fatal recuerdo puesto que con él iba aparejado un "cólico miserere" de fatales consecuencias.

MODORRA.- Se dice de la res que se comporta de forma anormal y da vueltas sobre sí misma. / Persona en trance, adormecida o somnolienta.

MOJON.- Hito o señal que se utilizaba para separar las propiedades particulares. Solía ser una piedra grande o un remarque del terreno. En Quintanilla, en las suertes de monte cada propietario tenía su número y en algunos casos distintivo.

MOLLERA.- Cabeza. Se suele definir con este nombre a la persona que es duro de mollera, que le cuesta entender las cosas.

MONDONGO.- Masa hecha con pan (sin corteza), arroz y sangre del cerdo condimentado con cebolla, trozos de manteca frita y especies que servía para hacer las morcillas. En las matanzas, el mondongo era muy característico porque con él iba asimilado una serie de acciones. Por ejemplo que las mujeres les untaran a los hombres que se arrimaban por la cocina. Con él se hacían, además, las riquísimas "sopas morenas", plato muy típico de esta celebración.

MONTONERA.- Montón grade de alguna cosa.

MOÑA.- Muñeca de trapo. También se le suele conocer con este nombre a las personas que van un poco cargadas, contentas de tanto vino acumulado. "Vaya moña que llevaba el Anastasio, anoche".

MOQUERO.- Pañuelo para limpiarse los mocos.

MOQUETE.- Pequeño golpe de revesillo que se solía dar a la altura de la boca.

MORAGA.- Manojo muy grande de bálago (paja de centeno) dispuesto para hacer los ataderos.

MORIONDA.- Oveja en celo presta para ser fecundada por el morueco, de cuyo nombre deriva la palabra.

MORTERO.- Almirez de madera.

MORRAL.- Bolsa grande de tela con asa de cuerda destinada a pesebre de los animales. En el morral se metía la comida de los machos cuando se encontraban de faena en el campo, se les metía el asa por la cabeza hasta el cuello para que metiera el morro en su interior.

MOSTERIAS.- Tiempo que recoge todo el proceso relacionado con la recolección y el prensado de la uva. Se trataba de una de las recolecciones de mayor raigambre en las zonas vinícolas puesto que se paralizaba cualquier otra faena para centrarse exclusivamente en esta. Toda mano de obra era poca y se reclutaba a los chicos (se cerraba la escuela durante estos días) y se buscaban vendimiadores por los pueblos de alrededor.

MUELAS:- Almortas, guijas o titas. Nombre con el que se le conoce a una clase de legumbres semejante al haba pero de menor dimensión.

MUINA.- Falsa, descarada y embustera. Persona de mala fama o reputación. En el caso de los animales, solía decirse de aquel que tiraba chospos y coceaba. Podría proceder de mohína, persona dada a las reyertas y malas maneras.

MULADAR.- Lugar o espacio donde se acumulaban los excrementos de los animales. Una vez limpiadas la cuadra y los cortijos se sacaba la basura y se amontonaba para después ser utilizaba como abono o fertilizante para la tierra. Los muladares solían encontrarse en los aledaños del pueblo.

MURECO.- Morueco. Macho o semental para fecundar a las ovejas.

MURON.- Sarmiento que sale de la base de la cepa y se suele utilizar para crear una nueva planta o también para sacarle más rendimiento.

OFENDER.- Molestar el sol o alguna fuente de luz deslumbrante.

OREJERA.- Cada una de las dos piezas del arado cuya misión es esparcir la tierra en el proceso del arado.

PAJARILLA.- Familiarmente se le conocía con este nombre al bazo de los animales y cuya carne se come guisada con el resto de las menudencias. Forma parte de la asadura.

PAICE. Barbarismo, por parece.

PALEPE.- Recorte de las dos caras de las cajas de cerilla que servían como un juego muy popular entre los niños en cuyos tiempos hubo cierta animación por estos cartones.

PARVA.- Cantidad de mies trillada en la era para extraer el grano que resultaba del proceso de pasar el trillo sobre la mies extendida hasta triturarla.

PASTORES.- Aplicado al lagar, cada uno de los cuatro palos colocados verticalmente en la parte anterior y posterior de la pila por donde pasa la viga y las aspadillas.

PELUSA.- Protuberancia del extremo del tallo de las espadañas (esparagañas) que se utiliza como ornamento y también, antiguamente, por Carnaval para hacer explotar su pelusilla. De las hojas de las espadañas se suelen hacer muchos y diferentes trabajos de cestería.

PELLARENCA.- Carne nervuda de mala consideración. Corteza de tocino que una vez raída y desgastada se vuelve blanquecina.

PELLEJA/O.- Odre de piel de cabra o chivo cosido utilizado para el transporte del vino mosto. Despectivamente se le conoce, también, a la persona de mala fama o reputación.

PESIGLAS.- Cosa o prenda de material de plástico.

PESO.- Cada uno de los pesajes de la uva, cuya cavidad era un pote.

PEZCUÑO.- Pieza del arado en forma de cuña que se incrusta entre la esteva y las orejeras.

PEZUÑO.- Persona o animal que tiene las extremidades (pies, patas o manos) un tanto cortas o raquíticas.

PIAL.- Peal, calcetín de lana o de piel de animal.

PILANCO.- Pozo, charco, remanso de agua.

PILA / PILILLA.- Espacios destinados al prensado de la uva y a recoger el vino mosto.

PILON.- Aglomerado de piedra dura en forma cilíndrica que unido por el usillo* a la viga de madera servía de peso cuando estaba en suspensión para prensar la uva.

PIRIGALLO.- Amapola, flor del ababol.

PODONA.- Podadera. Herramienta en forma curvada o pico que se utiliza para cortar los sarmientos en el proceso de la poda de la vid.

POTE.- Cubo de madera grande y de forma cilíndrica donde se echaba la uva para hacer los pesos. Equivalía a dos cestos de uva, aproximadamente. Traducido a vino equivalía a un número determinado de arrobas y de cántaras.

PUGA.- Se dice que aquel que está hecho una buena pieza.

PUJA.- Gran cantidad de agua que desborda las márgenes de las corrientes de agua como consecuencia de una gran tormenta.

PULPILLA.- Trozo grueso de madera labrado en tuerca o tornillo acoplado a la viga por cuyo hueco pasaba el usillo. Su función era conectar la viga con el pilón para poderlo elevar y facilitar el prensado.

RAIDERA.- Restos viscosos de la placenta que quedan tras el parto.

REGALTENA.- Lagartija.

REO.- Turno, tanda o vez utilizado en el reparto de algo.

REPORCAR.- Labor que se le da a determinados cultivos consistente en concentrar la tierra sobre el tronco. Sinónimo de apuerco*.

RESPINGARSE.- Ponerse de puntillas para observar alguna cosa.

RESTRANCO.- No quedar nada, desaparecer absolutamente todo.

RETRANCA.- Correa ancha que sujeta el aparejo de la caballería.

RETRUCAR.- Responder de mala forma o manera.

RILERA.- Hilera, fila.

RONZULLAR.- Despotricar, hablar de manera despectiva.

SALAMANQUESA.- Salamandra.

SALEGAR.- Lugar y espacio destinado a dar sal a las ovejas. En el término municipal habían unos determinados lugares en los que se colocaban piedras más o menos planas y sobre ellas la sal gorda.

SANGUJA.- Sangre aguada que brota de las heridas.

SEÑORITA.- En el lagar, es el último madero, grueso, del castillo en contacto con la viga.

SERON,- Cavidad en forma de alforja abierta hecha de espadañas que se coloca a lomos del animal utilizada para el transporte.

SESERO.- Pieza de hierro de forma cóncava y de tres patas que sirve para sujetar el puchero en la lumbre y no se vuelque al tiempo que se mantiene en contacto con las ascuas.

SILLETA.- Aparejo de madera acoplado a lomos de las acémilas que sirve para el transporte, en especial cestos de uva.

SOLLEJO.- Piel de la uva que queda una vez exprimida junto al raspón.

SOPAS MORENAS.- En la matanza, sopas de pan que se hacían con la sangre del cerdo y otros condimentos.

SOMANTA.- Paliza.

SOMARRO.- Pánfila. Palabra con que se conocía a quien actuaba de manera torpe y sin conocimiento de causa.

SOMARRO o SOMARRILLO.- Trozo de carne magra del cerdo que se sazonaba con sal y se asaba a la brasa. Era costumbre que el último día de la matanza se asara el somarrillo y se lo merendaran los hombres en la bodega.

SUERTE.- Cada una de las partes del terreno en que se divide la distribución de la propiedad. Por lo general, los montes comunales suelen repartirse de esta manera y cada propietario conoce sus fincas que solían estar marcadas con un número o con letras.

SUFRA o ZUFRA.- Correa o cincha grande que sostiene las varas del carro al aparejo del animal.

TAHINA.- En Quintanilla se le llamaba así a una techumbre abierta al raso.

TAJADILLAS.- Trozos pequeños de carne extraídos de diferentes partes del cuerpo del cerdo que se llevaban al veterinario para su examen y posterior confirmación de que su carne era apta para el consumo.

TALANQUERA o TALANGUERA.- Artilugio hecho con tablillas de madera verticales separadas y superpuestas a otra horizontal por cuyos huecos introducen el morro las ovejas u otro ganado para comer, por lo general forraje.

TALEGO.- Saco en forma de bolso de lienzo o lana con asa de para meter y transportar cosas y que normalmente se llevaba al costado colgado del hombro.

TAMBARA.- Rama de chaparro, enebro, jabino u otro arbusto propicia para encender el fuego con facilidad.

TARRAJUELAS.- Dulce típico que se solía comer por Carnaval, elaborado con huevo y una pizca de harina y se servía con azúcar o miel.

TARRE.- Ataharre. Correa que sujetaba los arreos de la caballería.

TASUGO.- Tejón.

TAZADO.- Marca que queda o deja el papel que ha estado durante mucho tiempo doblado cuyo efecto, también, ha traspasado a otras posibles copias en contacto.

TELERA.- Pieza o pasador que en el arado romano une la cama con el dental.

TELINGARSE.- Colgarse de algo, quedar alguna cosa o persona en suspensión.

TIMON.- Parte del arado. Palo largo que sale de la cama y va unido al yugo o ubio.

TIRATRILLO.- Madero que unía el trillo con el ubio en las labores del trillado del cereal en la era.

TRALLA.- Fusta o látigo con que se azuzaba a la caballería para apremiarla en el andar o en la labor que estaba haciendo.

TRANCHETE.- Utensilio en forma de hoz diminuta utilizada para cortar los racimos de uva.

TRAPAJADA.- Caída, porrazo.

TREVEDES.- Instrumento de hierro de tres patas de forma redonda que sirve para sostener el caldero en la lumbre.

TRONCHO.- Tronco o rabo de algunas verduras una vez cortado, como por ejemplo el de la berza, el repollo, la col o la lechuga.

TROMPICAR.- Tropezar, dar un traspiés.

TUFO.- Emanación que se desprende de la fermentación del vino o de las ascuas del brasero que puede resultar mortal. Olor fétido o putrefacto.

TUSO.- Voz utilizada para espantar o ahuyentar al perro.

UBIO.- Yugo. Apero de madera para uncir* a la yunta* y tirar del carro, arado o cualquier otro instrumento de tiro o arrastre.

UNCIR.- Unir o sujetar a la yunta* de machos al carro o al ubio* para el tiro.

USILLO.- Palo grueso labrado en forma de tornillo que une el pilón con la viga para poder prensar la uva en el lagar.

VAINILLA:- Alubia o judía verde que se coge para el consumo.

VARCIAR.- Barbarismo, por vaciar.

VASERO.- Estantería de madera para guardar los vasos y otras vajillas.

VEDIJA.- Trozo de lana rizado. Coger vedija las ovejas: tragarse la lana.

VENCEJO.- Atadero de paja de centeno que una vez hecho su servicio se utilizaba para otros menesteres, como por ejemplo chamuscar el cerdo en la matanza o para avivar la lumbre.

VISUS.- Barbarismo por iros, marcharos.

VOCINGLERO.- Vocifero, bocazas. Persona que grita excesivamente al hablar.

YUNTA.- Pareja de animales uncidos para realizar algún tipo de labor.

ZACO.- Tropo o pedazo grande, por lo general se hacía referencia al pan.

ZAFRA.- Aceitera de hojalata con tapadera, cuello y orificio.

ZAGONES.- Zahones. Prenda de cuero o tejido fuerte, semejante al delantal pero abierto en dos, que suelen llevar los hombres para realizar ciertos trabajos y protegerse las piernas y la ropa del pantalón. Se sujetaba a la cintura y a cada una de las piernas a la altura del muslo.

ZARAGATEAR.- Tartamudear. Trabársele a uno la lengua al hablar bien sea por defecto innato o porque haya bebido en exceso.

ZAMARRA.- Palabra utilizada para meter miedo a los niños y se portasen bien. Se asimilaba al ruido de las tormentas.

ZANGANILLO.- Palo que se les colocaba a los animales atado al cuello para impedir que realizaran ciertas acciones o movimientos. Solía colocárseles a los galgos en tiempo de veda para impedir que atraparan a la presa.

ZARCERA.- Agujero excavado en la bodega, con salida al exterior, para oxigenar el interior y evitar la acumulación de dióxido carbono (tufo).

ZARZAMILLOS.- Objeto o cosa hecho añicos.

ZOCATO.- Zurdo, persona que suele utilizar la mano izquierda para desarrollar su trabajo.

ZOPENCO.- Persona algo lento de reflejos que desatina con frecuencia y comete frecuentes errores. Patoso, torpe, desmañado.

ZOQUETA.- Utensilio de madera que se acopla a la mano para protegerla de la hoz al segar la mies.

ZURRIR.- Pegar, dar golpes o palos a personas o animales.

Quintanilla de Tres Barrios

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