Kata
Juan Catalina

Necesario es ocuparse de la gente joven (o joven todavía) e interesante, en una sociedad tan carente de ella. Entre esas personas, ocupando un sitio de honor, está Juan Catalina Moreno –“Kata”-, un artista de los pies a la cabeza.

Como dije en una ocasión en la revista Abanco, a Juan le conozco casi desde que nació, en Berlanga de Duero. Es hijo de buena gente (Heliodoro y Aurea) y el mayor de seis hermanos. En una sociedad pequeña como la nuestra, luchando contra corriente en muchos casos, Juan ha hecho, desde siempre, de su capa un sayo, y por cierto que le ha salido un sayo lucido.

La primera vez que ví lo que hacía fue hace ya muchos años, en la escuela-taller de Berlanga, se trataba de una exposición de cerámica, vi unas piezas estilizadas, distintas de todo lo que había visto hasta entonces, sugerentes y con mucho interés. Las hacía en una caseta de la Estación de Berlanga, la kaseta, donde vive desde hace años, aunque hace ya alguno que, junto con otros amigos, están restaurando un molino a la orilla del río Linares, en San Pedro Manrique.

Con el paso del tiempo Kata, además de esculpir, hace discurrir su vida profesional (seguramente mezclada con la personal), entre los niños, a quienes, vestido para la ocasión, cuenta cuentos en fiestas, en mercados medievales y allá donde se le requiere. Con él la chiquillería no se aburre, tampoco los adultos. Además de escenificarles de maravilla los cuentos de toda la vida, les enseña refranes, mueve títeres, les pide adivinanzas, les lee pliegos de ciegos, les enseña las artes de sus mayores mediante talleres y ahora prepara cursos de yoga y otras alternativas relajantes, que nos enseñe a enfilar o enfocar la vida de forma más reflexiva.

Es, en fin, Juan Catalina, una persona cálida, sensata (hasta ha dejado de fumar), diferente, que dedica su vida a hacer felices a los demás, en un mundo difícil y absurdo, donde necesitamos jóvenes, y no tan jóvenes, como él.

http://www.juancatalina.com
http://www.enlaermita.org/
http://www.kata-kur.com/

Juan Catalina, o la imaginación andante, Restauración de la ermita de Carrascosa

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