
Ante Juan González,
escribano de la villa y tierra de San Pedro, se reunieron Juan de
Septién, cura de la iglesia de Huérteles, y Simón Jiménez, vecino del
lugar y teniente de mayordomo de la iglesia por ausencia de Vicente
Martínez, mayordomo de la misma. A ellos se juntaron Juan Hernández,
vecino y regidor del lugar, Antón Marín, Miguel Pérez, Pedro Sanz, Juan
Muñoz, todo vecinos de Huérteles y del lugar de Horcajo. De la otra
parte se halló presente Mateo Ruiz Çençano, pintor, vecino de la ciudad
de Logroño, por si y como heredero universal que fue de Guillermo de
Amberes, pintor, vecino de la misma ciudad, ya difunto.
Trataron en aquella
junta, de 25 de abril de 1606, de la conveniencia de que el retablo que
de arquitectura y escultura, que es de la Asunción de Nuestra Señora
con algunas figuras de bulto, tenía hecho la iglesia, se dorase y
pintase. Las autoridades eclesiásticas y civiles del lugar gestionaron
el hacerlo ante el provisor de Pedro Manso de Zúñiga, obispo
calagurritano (1594-1612) y miembro de la Casa de los condes de Hervías,
propietarios que fueron de bienes muebles y raíces en la provincia de
Soria.
Hechos los pregones,
en los sitios acostumbrados, para la adjudicación de la obra se concertó
con el citado Guillermo de Amberes, quien se comprometió a hacer el
trabajo con una serie de condiciones, entre ellas las siguientes: Ha de
llevar oro fino, bien batido, todo el relicario -sagrario- de manera
que todo ha de ser cubierto de oro y de la pintura conforme al arte lo
mandare y encima estofado en las partes que conviene. El primer
banco y colaterales del relicario han de ir de pincel al óleo, bien
acabados, con las imágenes de San Lorenzo, al lado derecho, y San
Bartolomé, al izquierdo. Los pilares, columnas, frisos, cornisas,
arquitrabes, serafines y todo lo demás todos de oro fino y sus esmaltes,
como lo manda el arte. Las estancias del friso ancho, de encima del
relicario, con los cuatro evangelistas al óleo, dos a cada lado. La
tabla de la derecha, pareja a la Asunción, con San Miguel y a la
izquierda, San Benito. La Asunción, toda de oro con su estofado y
colores finos, conforme el arte lo pide. Los serafines, ángeles,
corona, y lo demás, de oro y esmaltado, frisos, cornisas y arquitrabes,
frontispicios y demás aderezos cubierto de oro. Las columnas, cubiertas
de oro, las estatuas de azul rajado, como se descubra de oro las
dichas estrías todas así las chicas como las grandes con sus cogollos
que vayan escureciendo al vivo como el arte lo manda. Cristo, San
Juan y María, como las demás figuras, de oro fino y estofadas en todo
salvo en lo encarnado. El frontispicio de oro fino.
El remate del dorado y
estofado se había hecho, en la cantidad de 3.000 reales, por escritura
ante Pedro Manso, provisor del citado obispo de Calahorra, y ante Juan
de Ochoa de Penegui, el 22 de agosto de 1598, a favor de Guillermo de
Amberes. Al morir
Guillermo se hizo
nuevo pregón, al que concurrió Mateo Ruiz de Çençana, concediéndose a
éste la obra, como se ha dicho, el 25 de abril de 1606. Se comprometió a
hacer los trabajos desde esa fecha al día de San Miguel de septiembre
del año siguiente, cuando la daría bien hecha y acabada en perfección
a vista de oficiales peritos en el dicho arte. De no
entregarla para entonces, el concejo, vecinos, cura y mayordomo podían
buscar oficial que terminase en el cargo.
El maestro Ruiz de
Çençana pidió, en la adjudicación, 50 ducados además de los 3.000 reales
pero afirmó que hacía e hizo de limosna y gracia a la dicha iglesia y
que si acaso la dicha obra fuese tasada en menos cantidad y no valiese
los dichos 50 ducados más según la dicha tasación se me ha de descontar
de los dichos 3.000 reales lo que así se tasare menos y la dicha iglesia
y concejo de este dicho lugar han de ser tenidos y obligados a lo pagar.
Guillermo de obligó con sus
bienes a cumplir lo establecido, presentando por fiador a Juan Rodríguez
Caravantes, comisario beneficiado de la iglesia de San Miguel, en la
villa de San Pedro. Y los vecinos de Huérteles pagarían ambas cantidades
de reales y ducados, comenzando el día de San Juan de Junio de 1606.
© José Vicente de Frías Balsa
La foto del retablo es del web:
ESCUELA SUPERIOR DE RESTAURACIÓN DE BIENES CULTURALES
"RESTAURACIÓN del retablo mayor de la Iglesia Parroquial de la Asunción
de Ntra. Sra. de Huérteles, Soria. Tercero promoción 2006/07".