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Orillares
es un pueblecito situado al Oeste de la provincia de Soria, agrupado al
Ayuntamiento de Espeja de San Marcelino junto con La Hinojosa, Quintanilla
de Nuño Pedro y Guijosa. Antiguamente se llamó Ororafes, que significa
“lugar a la orilla”, y de hecho, Ororafes es el nombre de la Asociación del
pueblo que se fundó hace ya 14 años y que cuenta con casi 300 socios.
Orillares tiene algo más de 30
habitantes, entre ellos gente joven, y sobretodo, los 8 niños que llenan de
vida al pueblo.
Si tuviese que destacar algún
lugar especial del pueblo sería difícil, ya que cada rincón de Orillares es
especial para cualquiera que haya pasado allí su infancia, su adolescencia o
simplemente su vida. Supongo que es normal, que para cada uno, su pueblo
siempre sea el más bonito y el más especial, para mí, lógicamente es
Orillares.

Uno
de los lugares más visitados son las Cuevas de la Hoz, un pequeño cañón que
se abre al río Pilde y que culmina al llegar a la Fuente de las Mozas. A
continuación se encuentra el antiguo Molino y un bonito paseo por la chopera
que termina en el puente del Edigo, más conocido como Puente Ledigo.
Si no se les molesta, durante el
paseo es habitual encontrar a los buitres descansando en las rocas e incluso
algún corzo escondido.

Muy
cercana al pueblo se encuentra otra de las fuentes más visitadas por sus
habitantes, la Fuente de Vallejo Becerril. Un manantial rodeado de pinares y
muy cercano al paraje de Costalago.
Sus fiestas patronales son las de
Santiago Apóstol, que se celebran el último fin de semana de julio.
Antiguamente, su patrona fue Santa Úrsula, festividad que aún se celebra el
21 de octubre; con menor afluencia de gente pero también con procesión y
juegos para el pueblo.
Una antigua tradición que se está
volviendo a recuperar en el pueblo es la de enramar. La noche anterior a la
fiesta, los mozos del pueblo cortaban y colocaban una rama de chopo en la
puerta de cada casa donde hubiese alguna moza.

En
las mañanas de los dos días de fiesta se recorre el pueblo dando Dianas, y
los músicos tocan la típica jota en cada casa del pueblo.
La fiesta de la Asociación de
Ororafes se celebra el fin de semana anterior al 15 de Agosto, y además de
su correspondiente misa, juegos y verbena, el domingo por la tarde se ofrece
una sangría y aperitivo para todos los socios.
Cuenta también con una pequeña
revista que sale dos veces al año, gracias a la colaboración y participación
de sus socios.
El pueblo, aunque pequeño, tiene
mucha vida, ya que además de sus habitantes, los fines de semana, puentes y
vacaciones, el número de gente se multiplica casi por 10 como en el caso de
agosto, algo increíble para un pueblo tan pequeño.

Se
han construido muchas casas nuevas en los últimos años, se ha logrado hacer
un frontón con la ayuda de todos, renovado la casa del pueblo...y el bar se
mantiene abierto. Es una alegría ver que la gente sigue viniendo a
Orillares, que tus amigos traen aquí a sus hijos para que disfruten tanto
como lo hicimos nosotros de pequeños.
Cuántas veces nos habíamos
chocado contra la pared de la casa de pueblo en bicicleta, a cuántos han
tirado alguna vez al Pilón, cuántas veces hemos jugado al bote...
Y ver que los mayores disfrutan
tanto o más. Unos con los nietos, otros con sus huertos, cada uno como
quiere o como puede, pero sin olvidarse del pueblo.
Qué tendrá Orillares que todo el
que viene ha vuelto...