Exposiciones para recordar

 

Restauración de Figuras Sacras en San Pedro Manrique

 


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San Pedro Manrique

El conjunto de Tierras Altas tiene, por él mismo, suficiente atractivo, encanto e historia, para merecer visitas de propios y foráneos. La solemnidad de sus oteros y lo acogedor de sus valles donde, todavía, pastan animales, fundamento de sus dehesas, dan a estas tierras una fuerza que transmite a los visitantes.

San Pedro Manrique, cabecera de esta comarca, es un compendio de Historia, Etnología y Arte. Todos sabemos que conserva tradiciones de grandísimo interés, que se repiten año tras año. Los vestigios de sus habitantes prehistóricos, romanos y de todas las épocas, aún yacen, en su mayor parte, bajo el manto de la tierra protectora, y algún día, tal vez, sean descubiertos para que podamos disfrutar de ellos.

Es de suponer, por las características de la zona, que la mayor parte de la población fuera ganadera, recios pastores, trashumantes desde siempre, como todavía pervivían hasta hace pocos años. De esa actividad quedan en pie, en casi todos los pueblos, casonas de piedra con escudos de armas, donde tenían fijada su residencia los señores de la Mesta o, al menos, sus mayorales, para tener derecho de pastos.


Una de estas casas, cerca de una puerta de entrada de la muralla, es la Casa de los Hidalgo, o “casa del señorito” (siglo XVII), como se la conoce coloquialmente. Recuerda el relato de Nicolás Rabal, y parece que de un momento a otro van a aparecer los rebaños conducidos por los pastores de distinto rango, desfilando ante los señores quienes, asomados a las ventanas, contemplan el espectáculo de miles de cabezas de ganado que bajarán a extremo, dejando al cuidado de la casa y de las pobres tierras y el diminuto huerto, a las mujeres y niños pequeños.

Las caballerizas de la Casa de los Hidalgo, perfectamente restauradas, han servido este verano –y todavía puede visitarse- para mostrar una exposición de piezas de arte sacro restauradas por alumnas de la Escuela Superior de Restauración de la fundación Cristóbal Gabarrón, de Valladolid.


Los sacerdotes Antonio Arroyo y Jesús Mendoza están al frente de toda actividad cultural que se lleve a cabo en Tierras Altas, son más de treinta años los que llevan trabajando en la zona, y tanto se les puede ver formando parte de un patronato, desescombrando las ruinas de una iglesia, como ayudando a mover las migas en Fuentes de Magaña. Son auténticos dinamizadores de una comarca muy necesitada de personas como ellos, Eduardo Alfaro, José María Carrascosa, y tantos otros. Como no podía ser de otra forma, también en esta exposición han puesto todo el empeño posible.

Así, entre las alumnas de la Escuela de Restauración, los sacerdotes, el propio ayuntamiento, la Mancomunidad de Tierras Altas, otras instituciones y la generosidad de los propietarios de la Casa de Los Hidalgo, este verano San Pedro Manrique ha ofrecido una exposición que puede calificarse de magnífica.


La muestra ofrece imágenes y pinturas que van desde el siglo XIII al XVIII, procedentes de las iglesias de San Pedro Manrique, Matasejún, Montaves, Villar del Río, Yanguas, Santa Cruz de Yanguas, Sarnago, Villartoso, Fuentes de Magaña, Valloria, Navavellida, Taniñe y Los Campos. Del Museo de Yanguas, ocupando una pared, aparece un conmovedor Crucifijo del siglo XIII. Y de Vizmanos una imagen de la Virgen de Valdeyuso del siglo XIV.

Todas las imágenes son anónimas, a excepción de un busto de Ecce Homo, de terracota, que se debe a las manos de Pedro Sanz, de Sevilla, esculpido en 1642.

Es una pequeña muestra del trabajo realizado, ya que las piezas que han pasado por las manos de las alumnas de la escuela de restauración pasan de cincuenta, además de nueve retablos.

A la entrada se ha instalado el taller donde se está restaurando una pintura sobre metal, rodeado de un fastuoso marco dorado con todos los símbolos e instrumentos de la Pasión.


Los cantos rodados del suelo, la mampostería de las paredes, la madera del techo, la perfecta iluminación, la colocación y, por supuesto, la calidad de imágenes y pinturas, todo ello acompañado de paneles explicativos, y la amabilidad de las alumnas, que explican detalladamente la exposición y técnicas de la restauración, hacen de esta muestra un ejemplo de belleza.

 

Restauración del Sagrario de Montaves

Alumnas en prácticas de la Escuela de Restauración Fundación Cristóbal Gabarrón, de Valladolid, restaurando el Sagrario de la iglesia de Montaves, en un espacio de la iglesia de San Pedro Manrique, el pasado martes, siete de julio. Restaurarán también dos Cristos crucificados, uno de ellos de apenas veinte centímetros, realizado en plomo. Una vez las piezas restauradas, volverán a su lugar, en Montaves.

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